Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Obtengamos la mejor nota

Dentro de apenas algunas horas más y dependiendo en qué latitudes se encuentre cada uno de nosotros, comenzará para todos el año 10 del siglo XXI (2010). Hagamos honor a su alta nota. La máxima que se puede obtener. Es nuestra oportunidad de obtener un 10 en la vida. Por un año que nos permita aprobar nuestra asignatura de vivir.

¡FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS!




Rudy Spillman

PALABRAS QUE MARCAN

A lo largo de mi vida, he escuchado y leído frases que me cautivan en canciones, poemas,libros y hasta alguas que dicen mis amigos y conocidos. Enumero solo algunas de esta interminable lista:

"¿Como te atreves a mirarme así? ¿A ser tan bella y encima sonreír?"
"La piel de Dios es negra, amarilla roja y blanca"
"Si sabías que no ibas a amarme. ¿Que ganabas con besarme?"

Hace muy poco, cuando tenía yo un problema grande y no era capaz de pedir ayuda por culpa de un mal entendido orgullo, un gran amigo me dijo:"Para eso nos tenemos".

Otro amigo, despues de haber sufrido un largo tiempó por una ruptura amorosa me dijo: "me extraño a mi mismo".

Sin duda lo mas bonito que me han dicho (y que supuse que no o compartiria con nadie) es esto: "Quédate con mi corazón pero por favor regrésame mi cerebro; no hago nada mas que pensar en ti".

En el poco o mucho camino que me reste por recorrer seguire leyendo y escuchando frases fascinantes. Pero muy dificilmente alguna podrá esa que no es otra cosa mas que la confesión de un amor inmensamente grgande.

martes, 29 de diciembre de 2009

Aguas

“Sed.”

Bajo témpanos de sol una calle desafiaba con su frío. Se mantenía rígida, apenas su tétrica palidez oriundaba flexibilidades con grisáceas paciencias. Y se distanciaba ante los soles, y acercaba su voz silente cuando aguas por debajo la ignoraban plegante.
Por encima, las temperaturas hacían vahos donde asfaltos horizontales resquebrajaban tesones asfixiados. Las calles en esquinas se fundían, y contra ochavas concluían sus desarrollos para perpetuar, continuar; hacerse edilicia grisatura sobre veredas, sobre paredes. Quizás algunas puertas hubieran permitido adentrar rutas sin sosiego aunque irritasen sus planos imposibilitando andanzas de vehiculares movimientos deteriorándolas con mayores sofocaciones. Porque había un orden solar, un designio astral. Una determinación, un destino. Y una víctima.
Estaba la calle balanceando sus últimas plegarias contra ese enigma ambiental solventándose en auxilio por impudente y maltrecha, por asfixiada y a punto término. Y algún final vendría, sí. Alguno presagiado y experimentado. Alguno sin consuelo, sin perdón con aceptación. Vendría ese fin, alguna vez; desde veces reconocidas como decisiones prepotentes para agrietar la gélida tiesura hasta abismar su tempánica tez de calle asfáltica.
Por encima vendría, sí, seguro, por supuesto; y vendría para fulminar los últimos silencios impronunciados, y los primeros silabeos callados.
Sí, por encima vendría –determinántemente-, como había estado viniendo con una designación implícita para deshacerla derritiéndola y desautorizándola.
Y mientras ese aparente témpano insolaba, la agrietaba con su omnipresencia; clandestino asfalto queriendo ser ruta fría donde paseadores con vehiculaciones anduvieran. Y siempre con firme convicción de saberla calle de fríos rumbos donde poder seguir reiterándola permitida frialdad sin vahos.

“Sedes.”

Sobre sus horizontes calóricos se derriten los paseantes. Se disgregan, se dividen hasta separarse con vanas estimaciones acerca de aquella ruta fría por estable. Aquellos rumbos, aquellos ensueños predilectos.
Por encima, las personas caen ante ese calor que como témpano descompone organismos gregarios. Los hombres atan sus manos en las puertas para que los desmayos conozcan un socorrístico presente desafiando al imperativo auge del sólido calor con brumas de oxidados vientos de acero de infiernos. Las mujeres trepan sobre ventanas, y se adosan, se asientan y convencen acerca del despótico vendaval con calores de un calor temperamentalmente elevado que desciende hasta reflejarse desde ese asfalto que jamás ha podido retenerlo. Y la calle es refracción, es repetición potenciada de esos fuegos del mismo fuego sol haciéndose vaho, y amurallando asfixias con imperativos de un decidor destinal.
Por encima, esos soles. Por encima de ellos, por encima de nosotros, esos astros inclementes rugiendo climas inadecuados para desprender nuestras libres direcciones; y cautivarnos en el letargo de un final friccionado junto al agua que nunca ha podido desenvolverse, desprenderse y acercarse. Verterse sobre cada uno, sobre todos. Y para que los mismos accidentados puedan remediarse como si una medicina fuese contra inclemencias siderales. Pero nunca ha devenido, jamás. Y el asfalto lo ha sabido, y en todas las calles se ha vaticinado sin atisbo solventor este declive ante ese rugir dándose y batallando contra soldados prontos a derretirse.
Y se arremolinan paciencias en capsulares gritos que sin sonido alguno se desprenden. Y las paciencias se encapsulan con gritos sin expeler sonidos para desprenderse. Y las cápsulas sin gritos sonoros se esparcen. Y los gritos insonoros se derraman. Y, y se desprenden, y, y se expelen, y, y se esparcen esos derrames arremolinándose hasta acabarse holocausto.

“Sedante.”

Aquella agua sedará por debajo de la misma calle. Bajo el mismo asfalto, la misma ruta, la medicina se reconocerá siendo remedio donde no habrán ni noches ni fríos, sino aguas sedimentadas por debajo augurándose protectoras.
Esas corrientes devendrán desde los bajos de cada calle y vereda, hacia paredes y puertas. Hasta las personas irán recorriéndolas como si rutas fuesen para sedarlas componiéndose libertarias por librarse con son libre ante hegemonías solares. Corrientes de agua, efluvios de calma; socorros medicinales, vendavales fríos; auxilios contra asfixias, vientos con lumbre de agua para aquellas calles que volverán a serlo hasta una plenitud briante.
El agua se ahondará debajo de cada esquina, de cada ochava para desde puertas verterse sobre clementes horizontes donde los rumbos lo seguirán siendo. Y las rutas lo continuarán siendo cuando las calles lo han sido. Por estar firmes, por haberlo estado; y por proseguir estando debajo de vahos y tormentas de calor; debajo de nubes de fuego y noches de luces calóricas. Por estar, estar y seguir siendo calles buscándose en las ochavas, en las esquinas, en esos fines que son principio cuando ese remedio surgiendo desde los bajeríos medicinará cada vertical despotismo con fiebre aguacera.
Sobre sí, aguas recorrerán con salud los infiernos despidiéndose. Agua que verterá gotas hasta comprenderse gota que entre todas ensimismadas despejarán.
De témpanos punzantes contra el único solar, irán aguas vertiéndose hasta rearmar esa calle. Ese camino donde esos rumbos se establecerán siendo rutas paseantes.
Sobre sí, ese silencio deshará el pujante sol con prepotencia por entonces doblegada. Sobre ese grito la calle ordenará en las esquinas, ochavas; y sobre paredes, puertas con ventanas. Para decir, para decirse y ordenarse como senda amena, ruta dada y rumbo remediado.

http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

sábado, 26 de diciembre de 2009

La levedad del sueño

Puedo sentir el viento, soplando lánguido, durante un momento, solo un instante, alrededor de mi vida. Desde lejos. Hay una luz al fondo y una canción que dice, y ojos que miran. Las almas no mienten. El aire suspira suave moviendo la esencia. Las palabras vienen desde tan lejos que apenas oigo lo que expresan. Desde donde los recuerdos no dañan, como la primera vez. Las canciones tristes muestran el verde de la hiedra, su olor en rumores mansos. Qué agudos son los sentimientos cuando se sienten tan dentro, tan lento. Qué vivos, y qué intensos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El "buen hombre" y la falta de justicia

Una niña que podría ser tu hija o la mía, conoce a un adulto y lo eleva sentimentalmente al grado de "figura paterna". El "buen hombre" aprovecha esta situación y la viola. Luego, apropiándose del cuerpo y la mente de la menor la coloca a trabajar en prostitución durante los próximos 3 años. El infierno y los tormentos que esta pobre criatura debe padecer no se relatan puesto que sólo ella los puede conocer íntimamente. Pero a los 16 años de edad mata a su agresor. Muchos de nosotros podremos estar pensando: ¡Qué alivio! Al menos aquel "buen hombre" recibió su merecido y la pobre niña finalmente se liberó y... quizás (porque no es nada seguro), ésta pueda rehabilitarse e intentar volver a una vida "normal". Pero no señor, esto no ha sucedido así. El juez que entiende en la causa condenó a la secuestrada, violada y ultrajada niña a una "pena de cadena perpetua" sin posibilidad de obtener la libertad condicional, más otros 4 años. El principal argumento del magistrado se basó en que el crimen estuvo "bien premeditado".
Los hechos relatados ocurrieron en Riverside, Estado de California y Sara Kruzan es la menor que deberá pasar el resto de sus días en prisión.
El artículo fue publicado en "the raw story", en idioma inglés e incluye un vídeo en la misma lengua.

Entiendo que a veces la justicia se equivoque porque está administrada por personas. Pero no se justifica que exista una carencia total de la misma.

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

sábado, 12 de diciembre de 2009

...

Se acercan imágenes tergiversadas, variadas. Desde cada presente iluso, una realidad lo destituye: desarma su apogeo. Hasta futuras realizaciones; donde idealidades devengan –coherentemente- con ilusiones posibles.
(Descreo) haber tenido consideraciones creíbles; haberlas presagiado y esparcido, es –presentemente- un despecho irrazonable contra esta continuidad de ilusionismos (descreídos). No sé acerca de mí, ni de vos: descreimientos resurgiendo con espontaneidad féretra. Hay cierta desvinculación, y cierto criterio, cierto yugo, cierto preámbulo, cierto vocerío –inalcanzablemente- entre nosotros; desde esas imágenes hacia mí; y desde mí hacia éstas: iluso vaguerío.
(Convengo –a medias (ciertamente)-), aunque descrea algunas veces altisonantes que hacen de aquellas, ya recordadas, imágenes, olvidos. Aunque convictos por lejanos, por distantes, por desacordes, por inasibles –alcanzablemente- para mí; porque al convenir, parcialmente, se desdibujan ilusiones sobre asfaltos donde caminando veo casas mirándome con ceños de esas destituciones que ven mis entrecejos viéndolas en sus paredes al caminar sobre calles realmente dibujadas. Aunque no –explícitamente- (ni corpóreamente: posiblemente) estables: rotundas: hechas: probables para ser vistas cuando nada creo ver –verídicamente-.
Pero, brevemente, apenas insinuante, casi insignificantemente, se quiebran criterios; y me devuelven a otro presente: improbable, y juzgado con antecedentes, con justificativos, con justicia que juzgará.
¿Y se desatarán los retorcimientos? ¿Y se probarán descreimientos y conveniencias aunque descrea conviniendo? No lo sabré. Ni yo ni vos, imagen.
Habrán casas mirándose mientras sus calles se asomen hasta ser dibujo sobre paredes ya diseñadas, ya planteadas. Habrá una pluralidad de ceños entre otros, y una ceja que verá su condición de no poder ver, aunque reguardará esa visión cuando descreyó y convino.
Habrá, sobre calles, un caminante que tal vez yo sea, o quizás sólo su imagen. Habrán variaciones de los objetos vistos, aunque conocidos hayan sido; desde que ese futuro se presente injuzgable por criterios de otro tiempo merecidos, y para poder ver certeramente una realidad que en los pasados habían tergiversado imágenes.
Hará la casa una puerta. Hará la pared dos ventanas. Hará la calle un camino; pero no para recorrerlo, para que lo recorra. Hará el asfalto su imagen indefiniéndonos como objetos ya sin razón dejando esa puerta con suspensivo título.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Nueva gramática de la lengua española

La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española presentan la Nueva gramática de la lengua española.

El día 10 de diciembre, a las 12 horas, en la sede de la Real Academia Española, SS. MM. los Reyes presidirán la presentación oficial de la Nueva gramática de la lengua española.

La Nueva gramática, publicada por Espasa, estará a la venta a partir del próximo viernes 4 de diciembre. Es la primera gramática académica desde 1931 y ofrece el resultado de once años de trabajo de las veintidós Academias de la Lengua Española, que aquí fijan la norma lingüística para todos los hispanohablantes.

Ignacio Bosque, académico de la Española, ha sido el ponente de una obra que implica una enorme labor de documentación e investigación. Una Comisión Interacadémica, formada por representantes de todas las áreas lingüísticas, ha coordinado los trabajos.

Un mapa del español

La Nueva gramática de la lengua española pretende ofrecer un mapa del español en todo el mundo, una representación a escala de su estructura. Se caracteriza por ser una obra:



• Colectiva. Ha sido elaborada por las veintidós Academias de la Lengua Española y muestra el español de todas las áreas lingüísticas con sus variantes geográficas y sociales.
• Panhispánica. Refleja la unidad y la diversidad del español.
• Descriptiva. Expone las pautas que conforman la estructura del idioma y analiza de forma pormenorizada las propiedades de cada construcción.
• Normativa. Recomienda unos usos y desaconseja otros.
• Sintética. Conjuga tradición y novedad. Presenta una síntesis de los estudios clásicos y modernos sobre la gramática del español.
• Práctica. Fija un punto de referencia para estudiantes y profesores del español en diversos niveles académicos.

Se articula en tres partes:

I. Cuestiones generales, donde se describen las partes de la Gramática, las relaciones entre ellas y las unidades fundamentales del análisis gramatical.
II. Morfología, que analiza la estructura interna de las palabras.
III. Sintaxis, que analiza las estructuras que se crean en función de la forma en que se ordenan y combinan las palabras.

Durante 2010 está prevista la publicación del tomo de la fonética y fonología, que irá acompañado de un DVD con muestras de la pronunciación del español de las diferentes zonas.

La construcción de la Nueva gramática se apoya en un amplio repertorio de textos de muy diversa índole (literarios, ensayísticos, científicos, periodísticos y orales). La nómina de textos citados es una de las más extensas de cuantas se hayan usado en un estudio lingüístico sobre el español.

Para adecuarse a las distintas necesidades de sus destinatarios, se presenta en tres versiones:

  • Nueva gramática de la lengua española. Recoge el texto completo y detallado. Puede usarse como obra de consulta general y como texto de estudio en el nivel universitario.
  • Manual. Un volumen de 750 páginas, conciso y didáctico, dirigido especialmente a los profesores y estudiantes de español en los niveles no universitarios y a todos los hispanohablantes de nivel culto medio. Se presentará en el V Congreso de la Lengua Española.
  • Gramática básica. Un volumen de 250 páginas, pensado para el gran público y fácilmente adaptable al ámbito escolar, que presenta, muy simplificados, los conceptos fundamentales. Aparecerá a finales de 2010.

El objetivo de las Academias es conseguir que la Nueva gramática, en sus diferentes versiones, llegue a todos los hispanohablantes: a los usuarios y a los especialistas e investigadores; a los que tienen el español como primera o segunda lengua, y a los profesores de español en los diversos niveles académicos.

Fuente: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA


Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

sábado, 5 de diciembre de 2009

Crimenes de Odio, mi columna en el Periódico el Nuevo Día

05-Diciembre-2009

FRANCISCO CARTAGENA
Crímenes de odio

http://www.elnuevodia.com/voces/644859/

Arremetió un odio enfermizo contra un corazón de tan sólo diecinueve primaveras. Las flores de un alma se marchitaron en medio de la noche, pero florecerán en valles de nuevas esperanzas, y en el recuerdo de corazones que nunca le olvidarán. Jorge Steven, descansa en paz.

Antes de continuar, debo confesar que escribo estas líneas con el alma sumamente dolida, mi pluma hecha llanto y con mi corazón palpitando coraje y tristeza. El crimen de odio cometido en contra del joven Jorge Steven aparte de ser uno macabro y muy lamentable, reafirma la necesidad de educación nacional sobre qué es la diversidad, el respeto que merece, así como la enorme importancia de rescatar los valores en la sociedad.

De igual manera refleja la necesidad de legislación orientada a otorgar equidad e igual protección a todas las personas.

La unificación y la repetición de los prejuicios creados por la sociedad y los gobiernos son una forma de legitimar los actos violentos cometidos por algunos grupos específicos. Ello puede deberse a las acciones que el Estado no tuvo la capacidad de emprender adecuadamente, así como a una cultura de odio, homofobia, exclusión y diferencias que se ha ido creando históricamente, en donde la religión juega un papel protagónico de culpabilidad.

El gobierno debe cambiar el modelo homofóbico tradicional existente en la sociedad, así como en el gobierno, mediante la educación colectiva sobre los valores, la equidad y la justicia.

Esto ante la existente realidad de las miles de personas homosexuales que somos catalogadas como ‘diferentes’, lo que da paso al discrimen y la homofobia. Para ello se necesita que dicha igualdad, aparte de ser real para todos y todas, posea un valor positivo sobre la diversidad.

Eliminar estos desniveles sectarios y homofóbicos, tomando en cuenta las experiencias vividas, las necesidades particulares de las diversas comunidades dentro de la sociedad, así como la identidad de cada persona es un camino a seguir. Reconociendo además que una preferencia sexual o que el ser diferente no debe ser algo negativo, mucho menos una causa para discriminar, oprimir, desproteger y agredir a una persona.

En aras de un cambio verdadero se debe reconocer por parte de los dirigentes del País que los derechos civiles tratan de la situación y condición del ciudadano frente al gobierno.

Y aunque estos derechos puedan resultar en ocasiones negativos para los gobiernos, ya que de cierta medida deben abstenerse de imponer censuras, o ir en contra de sus creencias, simplemente deben ser reconocidos y aplicados sin excusas y pretextos carentes de lógica y credibilidad.

Ese cambio además requiere que las figuras públicas y los dirigentes del País asuman posturas de respeto en todo momento, sin fomentar violencia ni homofobia, como es el caso de la mayoría de los legisladores, muy en especial el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y programas televisivos, en los que casi a diario humillan a los homosexuales.

Aceptar y respetar la diversidad, es respetarnos los unos a los otros. Respetar a la comunidad gay es respetar a nuestros familiares, amigos y al prójimo; es el reconocimiento total y el compromiso del gobierno y la sociedad de otorgar libertad a quienes sufren el dolor de ser rechazados, excluidos y asesinados por tan sólo ser.

Mientras las miles de personas que sufrimos del discrimen y la homofobia seguimos esperando por parte del gobierno que sienta en nuestras lágrimas de sufrimiento ríos y mares de justicia y protección equitativa, seguiremos luchando por la equidad. Alzando nuestra voz, denunciando y señalando a los culpables de la violencia y el odio que arropa a nuestra patria.

Iglesia y Estado, son culpables.

Correo electrónico del autor: eljimagua@live.com

http://jimagua.blogspot.com

viernes, 4 de diciembre de 2009

Petrificantes




Erosionan variaciones sobre quietudes desolando inquietamente. Cada aspa las derruye, las disuelve; carcomen las movilidades cuando no hay quién pueda ser distensivo, distender la inmóvil soledad desenvolviéndola en fragilidades siempre compulsivamente evaporables.
Las hélices de dádivas tan presentes, y cercanas como si adentro de rocas estén, arremeten contra piedades clementes; mientras se conocen petrificadas, y alineadas para la procedencia de ilusas perennidades. Las variaciones termales acaecen sobre éstas; las tempranas apariciones, y hasta las últimas desapariciones de mañanas noches sobre atardeceres entre crepúsculos eternos. La ejecución de toda variante sobre esas quietudes, en estas quietas rocas donde una vez hubieron existencias. Donde quizás hubiesen sido ágiles cuerpos yendo hacia otras variantes sin que los disuadieran, sin que expulsasen sus restos mientras inquietos hayan estado.
Erosionarán toda quietud pulsiones desde adentro, por afuera hacia el interior de cada reflexión contemplándose inmóvil. Resto indefenso, caída de protección. Decayendo las últimas genuflexiones quedarán polvos aireando el erosionismo; depredándolo con citas imprevistas, y asechos inquietos siempre con pulso insidioso con presiones afilándose con tenazas con cambios abruptándolo disuelto.
Los futuros lejanos olvidarán aquellas rocas. Esas ásperas agonías augurándose discordes por desconocerse perecederas donde las inquietudes coexisten para recordarlas vulnerables. Los tiempos acaudalarán secuelas de quienes han estado indemnes como gotas en ríos, como nubes en grises cielos. Las avaricias por permanecer aquietadamente desaparecerán cuando se sepan rocas erosionadas ante abruptas variaciones climáticas y vitales. Las resurrecciones perderán sentido cuando despierten insensatas enfrente de una vida sepultada en fosas sin fondo. Donde las restantes piezas de cada parte mimetizadas sobre existencias inquietas desolen rocas aquietadamente; dadas para disolverse ante erosiones de presión primeriza.
Erosionándolos nada quedaba de ellos. Los habían petrificado.
Los cuerpos habían corrido sobre carreras hasta saberse senderos entre bifurcaciones unidas. Lo inusual, alguna quietud; lo inaparente, cierta detención.
Pero sus movimientos habían trepado, saltado y hasta entumecido petrificaciones. Pero hasta que los habían hecho roca: piedras por el simple motivo de que en cambios se hallaban. En las mismas variaciones, en los mismos aires.
Esos movimientos, esos andares; esas dilucidaciones para buscar petrificar al resto, en ellos mismos se habían ejecutado. Ellos se habían convertido; pero no por sí mismos. Ni por quererlo, ni por haberlo ansiado tal vez ante algunas vistas acerca de las implicaciones de los sucesos: lo variado acometió.
Los hombres libres, en rocas, petrificados quedaban siendo potente fuerza para atravesar siglos. Los pedregosos pujes hacían despóticas firmezas para retribuirlos perennes.
Y lo aislante, esa soledad instaurada, agonizaba por ser piedras de roca inmóvil. De un tiempo invariable, de cambios indiferentes, prometiéndoles deshacer solitarias pendencias devolviéndolas hasta inquietudes erosionadas en libranzas.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Los amigos se eligen

Amistosamente...

Desde pequeño crecí con la sensación de que la amistad no existía. Pero además, a diferencia de otros niños de mi edad, tampoco sentía necesitarla. Hoy, ya adulto (eso creo, aunque sólo sea en algún sentido), debo reconocer que no sabría decir si no precisaba de amigos o en realidad los precisaba pero no me sentía seguro de poder conseguirlos. La inseguridad en los niños, generalmente transmitida por su relación con uno o ambos progenitores, opera a veces de esa manera. Cuando el niño tiene dudas de poder obtener algo prefiere no intentarlo para no enterarse. No puedo asegurar que ese haya sido mi caso pero debo entender que bien podría haber sido. Lo cierto es que pasaron los años, crecí y esta sensación creció conmigo. La cantidad de amigos que tuve durante mi avanzado medio siglo de vida podría contarla con una sola mano, aun si la tuviera defectuosa y con la falta de algunos dedos. A lo largo de todo este tiempo fui escuchando frases. De esas que alguien en algún momento crea y los demás las diseminamos. Son como "clichés". A mí nunca del todo me gustaron. Hace ya mucho tiempo, cuando por vez primera escuché decir que "al que madruga Dios lo ayuda" empecé a ser atrapado por intensos accesos de sueño. Quizás como una forma de expresar mi rebelión contra supuestos preceptos universales. Mis mañanas empezaron a comenzar a las 14:00 horas. Al levantarme todos los días, mi madre (idishe mame) me esperaba con la mesa servida y la comida caliente. Por alguna razón que desconocía pensé que yo no querría recibir la ayuda de Dios.
Volviendo al tema de la amistad, hoy creo entender algo mejor esta extraña figura que nunca calzó adecuadamente su horma dentro de mi conflictiva personalidad. Es conocida la frase que dice que "la familia no se elige", en contraposición a los amigos, los cuales uno puede ir eligiendo a satisfacción. Pero una vez que uno los obtiene, ¿qué hacer con ellos? ¿Y qué se supone que harán ellos con nosotros? No se trata de un trofeo o algún premio que podamos exhibir. Tampoco de objetos para ser utilizados de tal o cual manera aunque muchas personas eso lo olviden. Pareciera surgir entre los amigos una especie de contrato tácito de empatía mutua respaldada por verdaderos sentimientos. De acuerdo a este convenio se supone que los amigos debieran mostrar preocupación los unos por los otros en prueba del "amor amistoso" que comparten. Pero en la realidad no siempre es así. Diría que casi nunca. Entonces aparecen los que de todas maneras y sin importarles lo que reciben lo darán todo por el amigo. Pero también estarán los que al comprobar que no reciben lo que han dado (trueque) le dirán al supuesto amigo: "Tú no eres un buen amigo". Entonces quizás rompan su amistad.
Seguramente por falta de experiencia yo no sepa nada sobre la amistad pero lo que sí creo saber es que todo sentimiento verdadero de amor carece de impurezas. Ello significa que brinda de sí todo lo que está a su alcance sin esperar nada a cambio. Por supuesto que esta actitud respaldada por tal sentimiento atraerá almas especuladoras que intentarán aprovechar al máximo esas circunstancias. Son almas que no han logrado aún eliminar sus impurezas. Pero esto es algo que nunca molestará a quien brinda su amor libre de defectos.
En definitiva, lo que quiero decir es que hay personas que como yo, nos hemos salteado ese apetitoso y nutritivo plato caliente, de caluroso y placentero amor, para pasar directamente al postre. Es decir que, del cálido vientre familiar donde suele y corresponde que nazca la expresión de nuestro amor en su práctica más primaria hemos intentado pasar al amor a toda la humanidad. Se entiende, de la manera que cada uno puede. Yo no me conformo todavía con mi expresión de ese amor tan sublime. Sólo sé que estoy en el camino correcto y ello me produce cierta satisfacción. Pero también la insatisfacción de haber perdido algo en el camino, la amistad personalizada. El amigo de la escuela, que continúa siéndolo luego de cincuenta años, el del barrio donde nací... los amigos de toda la vida, que se cuentan con los dedos de la mano, pero que se cuentan. Esos no los tuve ni los tengo. Quizás fui muy exigente. O no los quise tener. Quizás quise desde pequeño pero no me animé. Ahora ya es tarde para eso. Pero de pronto descubro una nueva versión: la amistad virtual. No sé todavía bien cómo es. Quizás nadie lo sepa. Pero a veces se presenta de manera tremenda. Con tanto afecto entregado y recibido que sólo parece poder ser detenida por el error de algún servidor. Pero a mí me hace sentir bien... y siento que a mis amigos también.

A todos mis amigos de la red

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

sábado, 28 de noviembre de 2009

Ensoñaciones

Hay algo más allá del gesto, tan sencillo, tan humano, que acoge; y aun así me duele no saber si sé darlo. Y siento el viento y me acuno e intento decir algo. Y el dolor, señor del daño, dueño del vacío. Qué parcas palabras, pero que hermosos sueños y qué tristes las tristezas del camino largo y lento.

Y espero entre sonidos, y miro y ando y sonrío. Escucho la sonrisa, incluso en la lejanía. Espero, canto, miro. Y aun así, cuánto cuesta entre las flores oír los rumores de la armonía y no poder, tan siquiera, rozarlos, apenas entreverlos, aunque sí soñarlos.

Me baño bajo las nubes con el agua de su llanto. Llanto que no tapa llanto. Y espero, espero tu danza entre el olor del azahar, entre el blanco de los lirios inmaculados. Mecerme ahí, cómo querría, sintiendo tanto.

Sueña conmigo esta danza. Hazlo conmigo. Tienes la llave, no hay postigo, el camino es franco. Y ahí todo será. Me enseñarás el juego de la mirada, ese que entra, que lava, que regala la vida, que salva.

http:diegojlara.blogspot.com

http://mirandofueradesdedentro.blogspot.com

viernes, 27 de noviembre de 2009

Hacerse el muerto


Me gusta hacerme el muerto. Cruzar los brazos sobre el pecho y poner una pierna sobre otra, quedarme quieto, inmóvil. Acompasar los latidos de mi corazón a una respiración lenta y tenue. Imagino lo que harían los dos si me descubrieran en este preciso instante, cesarían en la pelea, en los gritos. Me mirarían atónitos y pensarían, ya está, se ha muerto el viejo. Ella dejaría escapar una lágrima hipócrita, él me acercaría un espejo a la boca para asegurarse de que mis pulmones ya no respiran, mi sobrino siempre ha sido muy práctico. Después organizarían el entierro, el más barato, un ataúd de pino y una corona de margaritas blancas, he visto la oferta en la funeraria. Me gusta pasarme por allí de vez en cuando y mirar el precio de los funerales de saldo. Pero lo que más me gusta, con lo que más disfruto, es cuando imagino sus caras de comadrejas leyendo el testamento, no saben que he cambiado el que firmé delante de ellos, donde les cedía todos mis bienes a cambio de que me cuidaran el resto de mi vida. De eso hace más de veinte años y todavía, a pesar de mi postura, no me he muerto…, ni tengo intención de hacerlo.

Términos medios

No es necesario enojarse para alejarse de una persona como tampoco se necesita crear vínculos de amistad para acercarse


Sí es importante vivir respetando los principios de los demás que no siempre coincidirán con los nuestros. A veces dos personas se distancian porque no encuentran afinidad. No hay "química" entre ellos, como se suele decir. Otras, comienzan a compartir tiempo juntos sin que haya más que eso: un bienestar mutuo en la simple compañía. No todo en la vida debe ser extremo. Blanco o negro. Existe también una enorme cantidad de matices en el tono del gris. Alguno de ellos de pronto aparece en nuestro camino y descubrimos con alegría, que puede ser. Esto no es sólo aplicable en relación a la pareja sino en toda interrelación entre personas. Y en general en la vida frente a cualquier situación.
Para entender y respetar al prójimo no se hace necesario compartir sus puntos de vista. El querer compartir tiempo con otra persona a veces obedece a afinidades en la forma de pensar y una similitud en los puntos de vista respecto de temas puntuales. Otras veces las personas requieren exactamente lo contrario y ello dependerá del carácter y personalidad de los individuos interrelacionados.
También suele ocurrir que rechazamos en los demás aspectos inconscientes que no nos gustan de nosotros mismos y que por ello sólo los podemos ver reflejados en el prójimo. En estos casos, aquellas personas que tanto nos desagradan vienen a ser un espejo en el cual nos miramos sin advertir que somos nosotros mismos a quienes vemos reflejados. Un claro ejemplo de esta figura psicológica y que podría probar mis dichos sucede cuando escuchamos (sólo en calidad de meros testigos y sin vernos involucrados) a una persona comentarnos por ejemplo, respecto de otra:
- ¡Qué egoísta que es Fulano! Yo jamás podría comportarme así -
Y nosotros, que conocemos a ambos (también a nuestro interlocutor) sabemos que quien nos dice esto es aún más egoísta que la persona a la que se está refiriendo. Pero él no lo sabe. ¿Porqué? Porque rechaza tan profundamente este aspecto de su propia personalidad que su conciencia no se anima a hacérselo saber y aloja dicho dato en su subconsciente. Pero aun así, allí dentro está, por lo cual rechaza esta característica al reconocerla en cualquier otra persona.
Si con el tiempo aprendemos a contemporizar con nosotros mismos y no exigirnos hasta extremos inverosímiles lograremos ser más tolerantes con los demás y con la diversidad de situaciones que se nos presenten no tan acomodadas a lo que esperábamos. Entonces podremos comprobar que nuestras aguas no necesitan agitarse tanto, secándose o inundándolo todo. Y así lentamente iremos aprendiendo a navegar en un mar siempre calmo.

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

viernes, 20 de noviembre de 2009

Potencial farístico





“Por el amor de los faros.”


Entre mareas iluminan con rumbos los lineamientos a seguir. Debajo de cada ola, y sobre superficies donde tempestades nauséan ante rugimientos por luces dadas. Debajo y sobre, entre océanos de intemperies donde desconcertadas fragatas temen naufragar.
Soy ese faro, firme brújula, tenaz edilicio orgánico en perpetua contemplanza ante los divagues de aguas siempre movedizas; y nunca, jamás pacientes como tenues lagos donde poder asimilarse aquietadamente. Porque si bien esta labor es iluminar disidencias y desmanes ocurrentes cuando marinos se libran para auxiliarse con arribos socorrísticos, podrían haber optado no serlo, navegar donde no hubieran mareas; y sobre calmas climáticas darse hasta que viajes y libertades no se contrapusieran ante conflictos irremediables. Pero faro soy. Uno más sobre su orilla, ante la vacuidad de miramientos de quienes prefieren atravesar abismos sabiendo qué podría sucederles. Aunque no, nunca, cómo librarse sin riesgo alguno. Ni siquiera cuando ahogos de por medio puedan extinguirlos. Ni siquiera sabiéndose vulnerables plenamente por decisiones naturales: agua sobre aguas componiéndose aguacerío sobre un fondo sobre sus propios fondos destemperando torbellinos en tremendez armónica.
Soy ese faro, ese que está debajo de los cielos y sobre tierras donde la frontera es desmán en simples orillas con convulso vaivén; siempre yendo hasta venir, en continua demostración formulándose perpetuidad de hegemonía oceánica.
Soy ese faro, un objeto tan solo, tan distante –aunque útil-, soy esa imprescindible construcción humana ante humanas apariciones revelándoles rumbos para no olvidarse ni perderse entre mareas.
Soy un faro, potente, y tanto como para que nada disuada las fragatas. Permitirles su arribo, su navegar: hacérselo.
Y desde mareas los navíos habían llegado hasta su puerto. Habían estado bajo tempestades y compulsivamente desanimados por temores que aguas doblegantes hacían por doquier. Cada barco había llegado a su puerto, cada viajero a su hallazgo. Cada rumbo a su destino: toda búsqueda fue encuentro.
Había hecho la luz potencial librada desde mí, rutas sobre inclemencias; caminos para desahuciados y sendas para presas de ahogos. Había no solamente guiado a los navegantes; sino a las mareas, a los vientos, a los vendavales. Y sólo para impedir que aguas disuadan los destinos propios, decididos por cada uno. Aunque hayan sabido, aunque hayan considerado irremediables accidentes por delante.
Había sido ese faro, movimiento de subidas y bajadas, templador de huracanes y acallador de furia ventosa. Lo había sido, lo fui. Lo fui hasta que habían comprendido que sólo dejando objetos sobre aguas siendo faro podría guiarlos, encauzarlos simplemente ordenando aquellos océanos ya domados.
Solamente un faro fui; un objeto: elemento construido, diseñado y elaborado para compenetrarme con otros objetos dándoles rumbos a seguir, continuar y hallarse linealmente contenidos.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Incerteza

Hoy ha muerto una paloma blanca mientras escuchaba a Bramhs. Sueño. Te veo. Te miro. Algo se acaba. Vislumbro. Se me va el alma cada vez que te vas, que no estás. Y ya no puedo siquiera vivir, apenas respirar. ¿Dónde están las piedras que pisamos? ¿Dónde los ríos que cruzamos? ¿Dónde las montañas que subimos? ¿Dónde las flores que cogimos? ¿Dónde las palabras que dijimos? Hay espacios que nunca deberían cerrarse. Hay momentos que nunca deberían detenerse. Cantaré los salmos más hermosos, solo para ensalzar tu belleza. Me beberé la vida hasta el último sorbo, solo porque sin ti no puedo estar. Construiré torres tan altas que tan sólo tú podrás subir. Pintaré flores de colores tan hermosos que solo tú sabrás apreciar. Lloraré ríos de tinta que solo tú sabrás interpretar. Crearé lágrimas de perlas de mares imposibles para adornar tu alma. Te mostraré las manos limpias para que te puedas agarrar. Te creeré. Créeme. Te creeré. Recogeré el halo de la Luna para coronarte y esparciré estrellas a tu paso para que tus pies no se manchen. Te llevaré conmigo donde nadie puede ir. Seré la sombra que te acompañe, siempre, en tu caminar. Y ahora. ¿Ahora qué? Sueño y no consigo despertar. Hoy ha muerto la paloma blanca. Algo se acaba. Vislumbro. No estás.

lunes, 16 de noviembre de 2009

LA VERDADERA PANDEMIA

¿Quién es quién?

Vivimos dentro del caos informático. Con el advenimiento del internet se han incrementado considerablemente los pacientes que con asombrosa irresponsabilidad deciden ser sus propios médicos. Y lo más grave es que lo hacen también respecto de los demás y de sus propios hijos. Puesto que toda la información está allí. Al alcance de cualquiera. Todas las enfermedades, todos los síntomas, gran variedad de tratamientos y modos de curarse (o de matarse). También las noticias más sensacionalistas se expanden a lo largo y ancho del planeta como una verdadera pandemia. ¿Qué noticia es seria? ¿Cuál merece ser escuchada? ¿Cuáles son las que divulgando una posible y peligrosa mentira intentan engañarnos? Ya resulta imposible saberlo. ¿Son todas conspiraciones o los que las denuncian sus únicos conspiradores? ¿Estamos siendo cautos o inútilmente paranoicos?
Todos los días podemos leer sobre resultados de investigaciones realizadas por los Research Institute for the Scientific Investigation of... de algún lugar del mundo, un texto generalmente largo y siempre escrito en inglés, que logrará impresionarnos y atemorizarnos. Así es como hemos podido saber que el café en ciertas dosis ayudará a tu salud, pero también que es un veneno que si lo tomas te matará. El vino durante muchos años ha destruido nuestro hígado provocando una grave cirrosis hepática en evolución, pero de pronto las investigaciones te demostrarán que medio vaso diario del mágico líquido tinto te permitirá vivir 200 años. Los celulares se han distribuido por el mundo como ningún otro artilugio. Muchos niños pueden carecer de un juguete pero los encontraremos con el celular móvil adherido al oído. De pronto se comprobó que sus radiaciones, con el tiempo nos matarán de cáncer. ¿La noticia es cierta o se trata de un boicot por parte de las empresas de telecomunicaciones que fabrican los aparatos tradicionales de uso hogareño? Ya nadie lo puede saber. Se han creado diferentes métodos de alejamiento de la influencia de dichas radiaciones. ¿Son efectivos o no? Nadie lo sabe. La gripe humana, porcina, aviar, todas juntas, ¿revisten un verdadero peligro para la población mundial o se trata de un gran negocio económico y una manera sencilla de exterminación en masa de gran parte de la población mundial por medio de las vacunas? Nadie lo sabe ni lo puede saber. Hoy día leer las noticias o no hacerlo nos coloca en la misma situación. En última instancia deberemos apoyarnos en nuestros propios criterios y evaluar los consejos de quienes nos quieren y los profesionales de nuestra confianza. Pero teniendo en cuenta que también ellos carecen de la información correspondiente. La verdadera pandemia es la inescrupulosa y premeditada desinformación mediática. ¿Un consejo? Yo ya no lo puedo dar ni estoy dispuesto a recibirlo.

El siguiente vídeo es una de las tantas pruebas de lo que más arriba intento explicar. Lamento no haberle podido resolver el problema a nadie.



Enlace al vídeo en YouTube

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

domingo, 15 de noviembre de 2009

Los momentos

Cada momento en nuestras vidas es exacto el que debe ser. Tendremos los de alegría, los de pesar, los importantes e intrascendentes. Pero todos serán. No podremos detenerlos ni apurar su transitar. Nos esperan momentos allá, que no conocemos, pero vendrán. Están los que nunca llegarán. Y está bien que así sea. Serán momentos de otros, como están los que nos pertenecen y otras personas en el camino perderán. Es lo que nos enseña también el tiempo: a compartir lo que hay. Sin epítetos, sin revisar cualidades ni virtudes. Simplemente, dejándonos vivir y asimilar.
Hay quienes llegan a esta vida y en apenas unos momentos ya se van. Otros, quizás nosotros, acumulamos momentos en cantidad. Pero ¿quién nos asegura que la experiencia acumulada, de algo nos servirá? ¿Qué nos diferencia de los demás? ¿Qué es la vida, acaso la antonimia de la no-vida? ¿O todo es igual? Quizás nosotros percibamos todo dividido debido al creado concepto de la dualidad. Quizás cada uno de nuestros momentos esté dentro nuestro dispuesto a violentar su intimidad. Quizás éste, mi momento trascendental, me permita descubrirlo y exponerlo en su misteriosa temporalidad. Quizás... ya pasados todos nuestros momentos lo efímero se desvanezca sobre lo eterno y el péndulo del tiempo quede para siempre detenido por no estar.

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

viernes, 13 de noviembre de 2009

Cuando las almejas cierran (novela)




Adentro o afuera del cosmos, de la almeja; afuera y adentro, libre y cautivamente cuatro partes de un supuesto universo atraviesan etapas. Con ansias y tratos no siempre hallados; ni mancomunados como su inicial idea que acerca de la unión han tenido. Y creen en ser protagonistas de sus propias decisiones cuando, por sucesos intuidos y tan ajenos como las mismas incomprensiones, dudan. Y hasta llegan a considerar benéficamente atroces acontecimientos, y polémicos por desconocidos.

sábado, 7 de noviembre de 2009

LA GOMA REINA

(cuento para niños)


Faltaban apenas quince días para el comienzo de las clases en la escuela. La madre de Sebastián le regañaba:
-Hijo, hazme el favor de revisar tu mochila y poner en orden todos tus útiles escolares. No quiero que lo hagas apresuradamente el último día-
A lo que el pequeño replicaba:
Mamá, déjame disfrutar de los últimos días de vacaciones!-
La precavida madre se había encargado tiempo atrás, de reponer los útiles rotos y perdidos y comprar los nuevos que su hijo necesitaría para el nuevo ciclo escolar.
Mientras tanto, dentro de la mencionada mochila escolar, se realizaba una disputa poco común. Se encontraban allí reunidos: la goma, el lápiz negro, la lapicera fuente, el sacapuntas, la regla, la escuadra, el compás, la cartuchera, el cuaderno, los lápices de colores y los marcadores. Era la goma la que ejercía toda su hegemonía y poder en la reunión.
-Quiero informar a todos los presentes- decía la goma, con indudable voz autoritaria y carismática,
-los motivos de esta reunión: no asistir este año a las clases escolares con el niño Sebastián, para lo cual quiero proponerles un plan-
La goma ofrecía un plan de acción descartando la posibilidad de que otros útiles escolares se opusieran a su moción de no asistir a las clases escolares, lo cual ocurrió y por parte de más de uno de sus compañeros. Tampoco entendían hasta ese momento, los allí reunidos, cuales eran los motivos de tal moción y en el supuesto caso de que se pusieran todos de acuerdo, de qué manera llevarían dicho plan a cabo. Todos aquellos interrogantes fueron disipados en esa misma reunión por la propia goma, la que no mostró ni la más leve intención de borrarse:
-Yo me pregunto y les pregunto a Uds., si es justo que, como respuesta al servicio que cada uno de nosotros brindamos, imprescindible para el buen desarrollo de las clases y el aprendizaje de los niños, debamos recibir el mal trato que recibimos. Se nos suele arrojar, maltratar, pisotear, cuando los propios niños no nos usan de proyectiles para ser arrojados entre ellos mismos-
Una larga e interminable lista de maltratos por parte de los niños, fue enumerada por la goma. Finalizado su discurso, recibió un caluroso aplauso y el apodo unánime de “Goma Reina”. La decisión había sido tomada y la mayoría era absoluta. Solo faltaba que la Goma Reina explicara su plan de acción y como llevarlo a cabo. Un silencio sepulcral inundaba la mochila, mientras todos los útiles escolares escuchaban atentamente lo que su reina, la Goma, tenía que decir:
-Será suficiente con que cada uno de nosotros nos escondamos fuera de aquí, en lugares estratégicos de la casa, para que nadie de la familia nos pueda encontrar-
Así fue como la “Goma Reina” fue asignando a cada uno un lugar, el que se convertiría en un verdadero escondite. El voluminoso cuaderno, preocupado por su tamaño, preguntaba:
-¿Pero cómo haremos para salir de esta oscura mochila?-
Toda pregunta encontraba siempre su respuesta en la Goma:
-En la parte superior, ustedes verán unas aberturas. Por allí podremos salir, por lo menos todos los que somos pequeños. Una vez afuera, abriremos la mochila para que puedan salir la escuadra, la cartuchera y el cuaderno-
Una vez que todos estuvieron fuera, se encontraron con que el placar dentro del cual estaba la mochila, permanecía cerrado con llave. Pero en aquel preciso momento, fuera, se escuchaban voces, a la vez que la llave de la puerta del mismo placar giraba sobre su cerrojo, abriéndose finalmente su puerta de par en par, como confabulándose con el plan que los útiles escolares deseaban llevar a cabo. Entonces fue cuando la “Goma Reina” con su característica rapidez, ordenó:
Rápido, todos a esconderse!-
Algunos fueron a parar al bolsillo de algún saco, otros, debajo de una pila de ropa, dentro de un cajón o en el bolsillo de alguna camisa. Todos encontraron finalmente un lugar adecuado para no ser vistos. Y lo cierto es que en el preciso momento en que dicha puerta se abría, apareció la madre de Sebastián diciendo:
-Hijo, tienes aquí pañuelos limpios y planchados. Te los dejo dentro del cajón de tu placar- a la vez que los guardaba.
Pero en el mismo momento en que se disponía a cerrar la puerta, advirtió:
Oh, Sebastián! ¿Qué has hecho con tu mochila? ¿Porqué esta abierta?…¡Y vacía! ¿¿¡¡Dónde están todos tus útiles escolares!!??- la madre indignada dejaba el placar abierto y se dirigía a pedir explicaciones a su hijo.
La “Goma Reina”, sin perder un solo segundo, ordenó:
-Este es el momento. Cada uno salga en orden. Rápidamente y sin ser vistos, ubíquense en los lugares asignados-
Y así como la Goma lo ordenó, así todo resultó. Parecía un verdadero ejército. Mientras tanto la madre volvía al lugar de los hechos acompañada de Sebastián, el que no podía esconder su asombro por lo que estaba sucediendo en la casa.
A pesar de todos los juramentos proferidos por Sebastián, en el sentido de que él nada tenía que ver con la pérdida de los útiles, los padres no le creyeron. Y en consecuencia, esa noche debió irse a dormir sin cenar.
Y otros castigos le esperaban si los útiles no aparecían: no más televisión, ni football, ni salidas con amigos.
Habían ya pasado 2 días y Sebastián se sentía cada vez más triste e incomprendido. Las clases en la escuela estaban por empezar y sus útiles escolares no aparecían por ningún lugar. Esa noche Sebastián se acostó en su cama, dispuesto a dormir sin haber cenado. Pero esa vez lo decidió por voluntad propia. Su espasmódico y silencioso llanto llenaba de lágrimas su almohada. De pronto escuchó una extraña voz susurrarle al oído:
-Escucha, óyeme Sebastián-
El niño, sorprendido, buscó a su alrededor, para descubrir de donde provenía aquella voz:
-¿Quién es que me habla?- preguntó con cierto temor.
-Soy yo, tu goma de borrar- contestó la voz.
-¿Dónde estás?- preguntó él, mientras continuaba buscando.
-Estoy aquí, dentro de la funda de tu almohada, al fondo, abajo- contestó la goma, mientras intentaba asomarse.
-Introduce la mano y sácame. Charlaremos- acotó.
Sebastián no se demoró en sacar a la goma de su escondite. Así empezó entre los dos una larga charla hasta altas horas de la madrugada, la que terminó en una verdadera amistad. La goma le relató todo lo que había sucedido dentro de la mochila, lo mal que se sentían por el trato que recibían y el plan que estaban a punto de llevar a cabo. Pero a lo largo de la charla, Sebastián le hizo comprender a su amiga, que la actitud de los chicos (incluyéndose él), era involuntaria e inconsciente y que le parecía muy importante esta toma de conciencia. Él se comprometió personalmente en cambiar los hábitos y la mentalidad de los niños, de manera que se respetara a los útiles escolares en función del servicio ejemplar que de ellos se recibía. Pero Sebastián también aprovechó la oportunidad para expresarle a su amiga que, por otro lado, la decisión de quedarse en escondites diseminados por toda la casa era más bien un castigo para ellos mismos, que una solución al problema.
-Tú debes sentirte muy orgullosa cuando descubres que gracias a ti, y solamente a ti, se ha podido corregir un error en el cuaderno. Ningún otro útil escolar podría hacer aquello. O cuando el cuaderno descubre que sólo gracias a él pueden verse los progresos del alumno plasmados en el papel. O cuando el lápiz descubre que sólo a través de su servicio, el alumno podrá volcar sus conocimientos y expresarse en el papel. Así es como cada uno de ustedes tiene la oportunidad de sentirse verdaderamente “útiles”, y por eso, felices. Por eso pienso que quedarse escondidos en la casa es más huir del problema que enfrentarlo y resolverlo. Y por último, creo que yo, personalmente, los extrañaría mucho si ustedes dejaran de acompañarme a la escuela-
La “Goma Reina” hubiese lagrimeado de haber poseído ojos. Pero era tan sólo una goma.
-Pues bien- dijo la Goma -te ruego que me esperes aquí un rato- y se fue velozmente de la habitación.
Aunque Sebastián no quería fallarle, ya era muy tarde y el sueño lo estaba venciendo. Pero antes de que se durmiera, la Goma volvió a la habitación. Sebastián no entendía muy bien lo que sucedía. Ella se limitó a decir:
-A partir de mañana, todos estaremos nuevamente dentro de tu mochila. Te acompañaremos todo el año a la escuela-
El rostro de Sebastián se iluminó de alegría. Fue la primera noche después de varias, en que pudo dormir plácidamente. Al día siguiente, los padres perdonaron a Sebastián, aunque éste no abundó en explicaciones.
Y llegó así el tan esperado primer día de clases. Sebastián se dirigía a la escuela, cargando orgulloso su mochila y acompañado por sus mejores amigos. Y luego llegó el reencuentro, se izó la Bandera, se cantó el Himno Nacional e ingresaron al aula.
-Ignacio Subieta…-
-…presente-
-Carlos Dana…-
-…presente-
-Mónica Prince…-
-…presente…-
Mientras la maestra continuaba tomando lista de asistencia, Sebastián, esperando escuchar su nombre para dar el "presente", pensaba: “Utiles Escolares…”, “¡¡…todos presentes!!”.
Y sonreía, sin que nadie pudiera saber porqué.

Cuento extraído del libro infantil: "La Laguna de los Milagros"



Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

viernes, 6 de noviembre de 2009

Tono implícito




“Ying y yang”.


Explícitamente lo recuerda en blancos y negros patentes. Reviven insinuaciones su emblema tonal; claroscuros, límites: extremos. Aunque simbolice fronteras con nimios despuntes de equilibrio, una estática simbolización resguarda al verlo añejo y eterno.
Pero ni siquiera sus elementos pueden devolverle apenas conformidad mientras persiste su intento, su añoranza para querer revelarlo; verlo tanto quieto como en movimiento: libre. Entonces se presenta adelante, lo observa y analiza. Estudia variaciones para comprender si es que ciertas implicitudes debajo contenga, mantenga. Ve su libertad aquietada, aunque su cautividad respaldada durante siglos de acuerdo a costumbres, tramas educadoras y tradiciones inexorablemente respetándolo.
Pero insiste. Está inquieto, caviloso y dubitante: está contemplándolo. Y lo ve adelante. Lo escruta desde varios aspectos: desde el suyo, y del de aquellos. Y quizás hasta remueva su impasibilidad por no poder hallarlo acertado mientras quieto esté. O tal vez modifique su misma apreciación revolviendo su mirar hasta saberse librepensante con una cuota de tergiversada movilidad.
Se revolucionarán sus sentidos. Verá lo oculto, esoterismos adentro explícitos aunque por afuera inaparentes. Verá su apreciación la fisonomía jamás hallada, ni posible para verificar; porque serán siempre las suyas esas opiniones amparadas sobre ansias revelatorias, audaces.
Nunca podrán contrariarlo, ni oponérsele. Hará un análisis, un decodificado vislumbre sobre esas parcelas inmóviles donde muertos tonos se comparten tan sólo con un punto demostrando el equilibrio ideal cuando la realidad es y será –como lo ha sido- siempre continua, activa, en movimiento perpetuo.
Se resolverá recordándolo asimismo latente y patente, ideal y real. Reconocerá ambivalencias cuando en frente lo vuelva a ver; pero hasta que rememorice, lo recomponga y se establezca analítico como hombre racional atravesando mileños mediante esa atrevida posición.
Será un gris lo que siempre volverá a ver cuando detrás de blancos y negros la mezcla funda la vitalidad oculta del emblema; siendo implícita realidad, aunque explícitamente demasiada ideología demuestre.
Será su recuerdo el esfuerzo por querer descifrarlo, desmitificarlo y ponderarlo como un aprendizaje que solamente a él sirva, retribuya, aunque con tono implícito.

http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

La esencia de la mirada



¿Sabemos cómo es mirar a los ojos? Dentro, muy dentro. No hay nada igual. No mirar con fijeza, sino mirar, mirar dentro, muy dentro. Traspasar el color y llegar ahí donde todo nace, donde todo es. Qué pocos son los que pueden hacerlo.

Cuando miras y te meces ahí, en la mirada que es, en la mirada que da, en la mirada que sabe recibir, en la mirada que ve, en la mirada que enseña. Todo es, no hay más. Es como acariciar terciopelo con ella, de tan suave, de tan cálida. Es el tacto del alma. Un roce de nada, y sin embargo tanto que da la vida. Es en ese momento en el que no quieres nada más sino dejarte llevar por la brisa, vivir ahí y quedarte, acunarte en la sonrisa derramada por una vida que vive en el alma y que se entrega sin pedir nada. Alma de siglos. Y quieres morir ahí, seguir ahí, no ser nada de ser tanto, no en ti sino en otra alma, igual, unida, sentida, vivida.

Ni sonreír puedes de tanta agonía concebida, de tanto placer. Es la mística de esa mirada, de esa unión de la vida. Paz sin límites. Muerte. Vida. Tú, yo, todo, nada, nadie más. Nadie más podría. Ni tan siquiera los dioses. Esencia de vida.

¿Sabemos cómo es mirar a los ojos así? Dentro, muy dentro. Puro deleite, armonía. Nada es igual a esa comunión. No hay ni habrá nada igual. Es la vida. El alma en el alma, a través de una mirada así, unidas.

http://diegojlara.blogspot.com

http://mirandofueradesdedentro.blogspot.com/


LA LAGUNA DE LOS MILAGROS

(Fábula de la Jirafa y el Caracol)

En una hermosa mañana de sol, en el bosque, se encontraron una jirafa y un caracol. Mientras éste casi ni se movía, aquella avanzaba lentamente hacia él, quejándose:
Ay, qué terrible dolor!-
El caracol intrigado, preguntó:
-¿Qué es lo que te duele tanto, querida jirafa?-
-Es mi garganta, mi larga garganta lo que me tiene de tan mal humor- replicó la jirafa. El caracol, a su vez, con sus caídas antenas y reflejando también en su rostro un intenso dolor, le contestó:
Qué casualidad! Sabes, yo tengo un espantoso dolor reumático en la espalda!-
-Me tiene loco. Imagínate lo que esto significa para mí que debo llevar mi casa a cuestas- agregó.
De pronto, al oír estas palabras, la jirafa quedó pensativa, y finalmente le preguntó al caracol:
-Querido caracol, ¿no desearías que intercambiáramos nuestros dolores?-
Y viendo el rostro sorprendido y sin palabras de su amigo, se explicó mejor:
-Quiero decir, tú sentirías únicamente mi dolor de garganta, lo cual no sería tan gravoso para ti, y yo, a su vez, sufriría solamente tu dolor de espaldas, el que nunca me sería tan fatigoso como a ti, ya que yo no debo llevar mi hogar a cuestas-
El caracol, ingenuo y contento, aceptó, no sin antes preguntar:
-¿Cómo podrías lograr, querida amiga, tan favorable cambio de dolores?-
-Muy sencillo- replicó la astuta jirafa y continuó con su explicación,
ante la atención y el asombro de su amigo:
-Muy cerca de aquí se encuentra la Laguna de los Milagros. ¿Has escuchado sobre ella?-
-Dicen que ingresando en aquella Laguna, 2 animales doloridos, uno de ellos debe sumergir su cabeza y volverla a sacar del agua, atrayendo así el dolor ajeno hacia sí mismo-
-Luego el otro animal debe de realizar idéntica operación para obtener la dolencia de su compañero-
Dicho esto, el caracol contentísimo, aceptó ir hasta la Laguna, aunque con su espantoso dolor de espaldas, le resultaba muy costoso trasladarse. Les tomó un buen rato y gran esfuerzo, hasta que llegaron. La jirafa invitó al caracol a introducirse en ella y así ambos lo hicieron.
-Bueno, ahora sumerge rápidamente tu cabeza en el agua y luego lo haré yo-
El caracol, sin advertir ninguna mala intención por parte de la jirafa, así lo hizo. Hecho esto, el rostro de la jirafa se iluminó de alivio. Su dolor de garganta había desaparecido, mientras que se sumaba a la dolorida espalda del pobre caracol.
Rápido!- insinuole el caracol:
sumerge ahora tú la cabeza!-
Pero ante el asombro del caracol, la jirafa giró dando la espalda a su benefactor con la única intención de abandonar la Laguna, libre ya de toda dolencia. Sólo entonces, el ingenuo caracol comprendió en la trampa en la que había caído.
Triste y defraudado, comenzó a salir de la Laguna lentamente, con ambos dolores a cuestas, hasta que lo logró. Mientras que la jirafa intentaba infructuosamente abandonar la misma. Le había resultado fácil entrar, pero debido a sus larguísimas patas y lo pantanoso del fondo de la Laguna, le era imposible salir sin ayuda.
El caracol, una vez en tierra firme, escuchó suplicar:
-Caracol, amigo mío, no me abandones ahora. Ayúdame a salir de aquí, te lo ruego-
A lo que el dolorido caracol replicó:
-Querida jirafa, amiga mía, con gusto lo haría, pero estos espantosos dolores que me aquejan me lo impiden-
Y lentamente se retiró del lugar.

Moraleja: Siempre el daño hecho al prójimo, resulta en un daño hecho a sí mismo”.

Cuento extraído del libro infantil: "La Laguna de los Milagros"



Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El colibrí


Soy una colibrí, mi último recuerdo,
era verme libando una flor en forma de campana,
Bella de color turquesa como el cielo
Sé que soy un colibrí y no me pregunten porqué
También recuerdo que tenía un marido y un nido con huevos.
Ya no recuerdo nada más, estoy sola en este desierto.
¿Cómo llegué hasta aquí?. Tampoco lo sé, tal vez nunca lo averigüe.

Puede que tal vez me hayan transportado con la flor turquesa, regalo para alguna doncella del desierto

Pretendo volar, no puedo. Imagino que debo llevar mucho tiempo durmiendo
Mis alas han perdido fuerzas
Necesito que alguien se acerque a mí, que me guíe
Miro a mi alrededor y solo veo arena.
Comienzo a andar como puedo, porque si me quedo quieta se que muero
El instinto de supervivencia no me ha abandonado
Me cruzo con otro ser vivo, repta dejando surcos en la arena
Le hablo, le pregunto para donde puedo ir, se ríe y no me contesta
Más adelante aparece otro ser, me acerco y huye cavando un hueco en la arena
No se si soy yo que me siento víctima de las circunstancias, o en este lugar reina la insolidaridad y la desolación.
Sigo, no quiero morir, no quiero acabar mis días sin descubrir que me ha pasado, porque llegué hasta aquí, que he hecho, que quiere de mí la vida y que me depara el destino.
Pierdo las fuerzas pero no la fe, estoy convencida de que la vida me depara un aprendizaje y final feliz
Que todo esto es un error, una pesadilla.
Saco fuerza de mi interior, de mi voluntad y no me resigno


A lo lejos veo otros pájaros como yo, enormes, no los tengo que llamar, vienen volando a mi rescate
Sabía que no debía perder la fe, que debía confiar, que la vida está llena de oportunidades
Que existe el buen corazón, el altruismo, la solidaridad
¿Pero como pude dudar?
Llegan a mi rescate!, sabía que debía confiar en mis corazonadas
Mientras espero pienso en mi nido, en mis huevos, en mis amigos
En todo lo bello que he vivido, en el reencuentro, en la experiencia vivida
En lo que debo capitalizar de estar aquí en este desierto.
Se acercan a ayudarme y yo que pensaba que todos los seres del desierto eran hostiles
Están cada vez más cerca......
Me dan la bienvenida describiendo círculos en el cielo
Me relajo, confío y me dejo llevar por este sentimiento de protección
Dejo las fuerzas a un lado, no las necesito para sobrevivir, ya están aquí para sacarme de este infierno.
Me duermo y desaparezco.
Las aves carroñeras han sido las únicas que han venido a mi rescate en el desierto......

Florencia Moragas

martes, 3 de noviembre de 2009

Coco: La tortuga ermitaña

La tortuga Ermitaña
Las tortugas habitan nuestro planeta hace aproximadamente 200 millones de años, animales milenarios que han ido evolucionando y adaptándose al medio para no extinguirse. Son longevas y viven entre 150 y 200 años en su hábitat natural. Son lentas y solitarias, también hay grupos gregarios. Esta es la historia de Coco, un quelonio conocido por sus amigos como “la tortuga ermitaña”.

Las tortugas de la comunidad del lago donde vive Coco, vivían tiempos de gloria. La desaparición de sus depredadores era la causa de su algarabía. Estaban vivenciado el mejor momento de la escala evolutiva de las tortugas. Al fin podían deshacerse de su pesado caparazón, que las hacía lentas y le quitaban libertad de movimiento,…que las ataba al suelo.

Se reunieron en el lago para celebrarlo, bebieron, cantaron, bailaron como posesas bajo la luz de la luna, erguidas y sin peso.

Algunas estaban tan excitadas que no medían sus actos y comenzaron a quemar sus caparazones como símbolo de libertad. Otras decidieron abandonar sus hogares milenarios, para emprender un viaje largo, dejando atrás lago, familia y amigos….Con solo una mochila llegarían más rápido y más lejos, sin rumbo ni horizonte, sin destino, sin carga…. ¡sin peso! .A donde las llevara el viento.

Hubo un grupo que decidió quedarse, pero utilizaban sus caparazones para hacer arte pintándolas del color del arco iris, transformándolas en objetos decorativos, musicales. Otras le quitaban el peto a sus caparazones y las convertían en barcas para surcar el lago. ¡¡¡Era una auténtica revolución!!!!......Se sentían livianas, esa liviandad caló su espíritu y cambió todos los hábitos y costumbres de la comunidad.


Pero en esa comunidad del lago, había un tortugo llamado Coco, muy arraigado a su casa, a sus tradiciones, a su calidad de vida. Coco no consideraba que su caparazón fuese un peso, sino su refugio. Un regalo de la naturaleza. Allí se metía y disfrutaba de su soledad, asomaba la cabeza a la noche, iluminada por luciérnagas y contemplaba las estrellas.

El resto de las tortugas lo consideraban extraño, temeroso a los cambios, ermitaño, solitario y un tanto egoísta, simplemente porque no hacia lo que el resto de su grupo demandaba. Pero Coco no hacia caso, era feliz, encontraba paz en su soledad. No le importaba el cuchicheo de las otras tortugas, ni que lo llamaran “ermitaño”.

Esta tortuga sabía lo que lo hacia feliz y eso lo convertía en diferente a los demás.

Mientras tanto el resto de las tortugas seguían disfrutando de su libertad, decían ser felices, pero para Coco habían perdido su milenaria identidad, ésa que las convertía en tortugas, que las diferenciaba del resto de las especies terrestres.

Luna, otra tortuga de la comunidad del lago, era muy sociable, viajera y disfrutaba de la libertad que la evolución le había obsequiado, pero no se había desprendido de su caparazón. Lo conservaba, era su pequeño lugar en el mundo que compartía con su hijo, donde guardaba con celo sus pertenencias, donde jugaba con su niño, donde se refugiaba durante las tormentas……No era para ella una cárcel su caparazón, no le pesaba….Lo disfrutaba con quien quería compartir un grato momento, era un tesoro que le había obsequiado la vida y así lo vivenciaba.

Luna observaba a Coco meditar cada vez que iba a pasear con su hijo al lago. A ese mismo lago que su madre la llevaba de pequeña, por que según le narraba su mamá y a su vez, ella le transmitía a su hijo, era un lugar mágico, que cumplía los sueños y deseos de los corazones buenos.

Coco no notaba la presencia de Luna y su hijo. Ella no se acercaba demasiado porque comprendía que aquel tortugo disfrutaba de su interioridad, de sus pensamientos y que probablemente estaría pidiendo deseos al mágico lago de los sueños…..

En definitivas Luna era una poeta y entendía la importancia y el valor de la soledad. De esa soledad que enriquece el interior de quien la posee.

Pero un día, por casualidad, Coco nota la presencia de Luna, su hijo persiguiendo mariposas, perturbó la meditación de Coco. El tortugo se molestó y refunfuñó pero Luna y su hijo enseguida le pidieron disculpas amablemente y Coco cambió su actitud volviéndose más agradable ante su presencia.


Luna comenzó a sentir algo por eso tortugo ermitaño, suspiraba y siempre soñaba con volver al lago para verlo meditar……Sus amigas tortugas al verla triste, le decían que se olvide de ese tortugo egoísta, que había miles de tortugos en el lago y en otros estanques cercanos.

Le decían:
-Luna, no merece la pena ese tortugo ermitaño, ven y diviértete un poco, dale alegría a ese cuerpo.
Pero Luna contestaba:
-No me interesa perder el tiempo en banalidades, ni conocer a otro tortugo. ¡Dejadme en paz!



Ella esperaba cada día, vestida de tortuga a su tortugo especial. A ese tortugo sencillo, ermitaño, con vida interior y arraigado a sus valores como ella.

Luna siempre soñaba con su amado, lo respetaba tal cual era y le pedía al lago mágico que le concediera el deseo, de no pasar desapercibida ante su presencia.

Un día en el lago, el tortugo Coco la observaba sin mediar palabra y al rato, volvía a meditar a su caparazón. Durante un año se encontraban por casualidad (no casual) en el lago, repitiéndose día tras día la misma situación entre Coco y Luna.

Hasta que un día Luna interrumpe a Coco y lo invita a hablar, él se sintió un poco incómodo pero con el paso del tiempo comenzó a disfrutar de la compañía de Luna, se reía, se sentía bien con aquella extraña tortuga.

Coco nunca la invitaba al lago, pero la esperaba y Luna nunca dejaba de ir al lago, lloviera o hiciera frío….iba todos los días al caer el sol, mientras el resto de tortugas preparaban las grandes fiestas nocturnas.

Luna lo contemplaba a Coco meditando y al caer el sol, también observaba a lo lejos a sus amigas tortugas y pensaba: Tal vez algún día me entiendan, comprendan que el sentido de libertad, no es deshacerse de todo y todos, sino vivir plenamente con lo que se es y se tiene por naturaleza, luchando por lo que te falta, para lograr la plenitud y acercarnos así a lo más parecido a la felicidad.

Después de muchos años, las tortugas con casa vivieron uno al lado del otro. Luna cuidando de Coco, escuchándolo, leyéndole sus relatos, hablándole, haciéndolo reír y entregándole todo su amor de tortuga soñadora. A cambio Coco le obsequiaba día tras día su fiel compañía y le brindaba su delicada paz interior a ella y a su amado hijo.

Las tortugas viven muchos años, Coco y Luna aún siguen compartiendo sus días en el mágico lago de los sueños, con su caparazón a cuestas, observando y aprendiendo de todo lo bello y simple que los rodea.

Fin


Pd: Con cariño a Juan Carlos, Diego y Rudy

Este cuento aún no lo publicado en ningún sitio, ni siquiera en mis blogs, inédito para escritores club ;)

Me gustaría pedirles a los lectores que hagan sus críticas:...que sensación le ha causado la relación de Coco y Luna, si Coco merece a Luna, que sentido le encuentran al caparazón, que piensan de la libertad de la comunidad del lago. Necesito su colaboración y feedback. También que opinen a cerca de la edad a la que va dirigido el cuento

Un fuerte abrazo y gracias.....

Flor

Pd2: Perdón por el cambio de letras pero no puedo cambiar la fuente.