Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

domingo, 31 de enero de 2010

Homo-sentimientos

Homo-sentimientos

Lanza al viento sus gritos
resonando en silencio.
Un joven mira a los cielos
entre soles impíos.
Su cuarto lleno de rocíos
y pensamientos a granel;
ideas de amargo cruel
la angustia que ahoga y mata,
y es más fácil no decir nada
que simplemente ser quien es.

Pasma el mirar entre ideas
el suicidio aparece al velo,
no le supieron dar respeto
entre humillación, muestras.
Cuando su instinto resuena
alumbrando blanca alma;
sus tristes ideas se aclaran
que a la gallardía abraza.
El hijo a su padre inocente
ya sin importarle la gente
soy maricón dice a su cara.

Llena de blasfemia su boca
un padre impresionado
y el joven un tanto gallardo
inerte dolor en su pecho llora.
Marca el reloj las horas
y sus alas alzan nuevo vuelo
hoy firme se mira al espejo
sin antifaz, sin más mentiras
el alba resplandece su sonrisa
al dejar su armario abierto.

Siendo quien es va viviendo…
Autor: EL Jimagua
Publicado por Francisco J. Cartagena Mendez, El Jimagua, el 31 de endero de 2010, http://jimagua.blogspot.com

sábado, 30 de enero de 2010

El gran búmeran

Existe un antiguo artilugio generalmente realizado en plástico, madera, cartón o cualquier otro material liviano que debido a su preciso proceso de diseño y construcción adquiere la cualidad de volver a quien lo arroja en el aire de determinada manera. Este especial trozo que de especial no pareciera tener nada volverá a manos de quien lo ha arrojado sin haber tocado el suelo y sin que nadie desde el otro extremo lo haya enviado de vuelta. Su extraña propiedad ha conseguido despertar la curiosidad e interés de los niños que durante décadas se han entretenido con sus idas y vueltas antes de la irrupción en los mercados de la avanzada tecnología electrónica del juguete que ha sabido utilizarnos a todos, niños y adultos, como "juguetes" del consumo. Pero éste no es el "búmeran" del cual quiero hablarles, sino de otro que yo llamo el "gran búmeran". Está representado por la comunidad internacional cuando se muestra poniendo tanto esmero en tropezar siempre con la misma piedra. Paso a explicar el tema.

¿Cuántas décadas han transcurrido desde la terrible debacle producida por la Segunda Guerra Mundial? ¿Y desde la Primera? Podríamos continuar retrocediendo y encontraríamos que la historia se repite, una y otra vez, ineludiblemente. Y que nada aprendemos de ella. O aprendemos y con la misma rapidez que lo hacemos, luego olvidamos. Y volvemos a tropezar. Nuestra historia es un constante relato sobre conquistas, poder, conseguir, abarcar. Y cuando ya lo tenemos todo... queremos más. Es tanto el desmedido bienestar que necesitamos, que éste siempre traerá el malestar de los demás. De los que no tienen la misma suerte. Al final, perdemos todo por haber conseguido todo. ¿Qué intento decir con esta aseveración? En las últimas décadas hemos sido testigos de la angurria de las grandes potencias económicas y militares del mundo. Los llamados países "desarrollados" no se han visto satisfechos por el hecho de serlo y buscaron convertirse en países "súper desarrollados", sabiendo que aun conseguido esto, continuaría siendo insuficiente. La eterna insaciabilidad de la poderosa maquinaria social se ha procurado debilidad a sí misma. Apareció el creciente deterioro moral y ético ejemplarizado por una abrumadora cantidad de políticos corruptos que crece día a día. Esta actitud va trasladándose al sector privado de las empresas y los individuos. Es el conocido "sálvese quien pueda". Pero no advertimos que esa premisa nos puede ofrecer la ilusión de una victoria temporaria con vagas y erróneas imágenes de triunfo permanente. Finalmente, "no se salva nadie" pues todos vamos cayendo en el mismo pozo que succiona a víctimas y victimarios por igual. Y si no, veamos lo que pasa con el terrorismo, con la extrema pobreza en el mundo, con lo que hemos extraído de la naturaleza, devastándola y haciendo de nuestra única casa, el planeta, una especie de "pelota desinflada". Los millones de sus arcas que los poderosos se han querido reservar, hoy los deben invertir en estrategias siempre insuficientes contra el terrorismo internacional, en combatir el hambre y la enfermedad apenas en un grado ínfimo de lo que se precisaría, en reponerle a la naturaleza y al planeta lo sustraído, misión que hasta el momento resulta de dudoso cumplimiento. El desastre y la desesperanza se reciclan y terminan recayendo también en quienes los causaron. En definitiva, los errores de los poderosos los estamos pagando todos. Ellos también. Han arrojado una y otra vez este gran búmeran de apatía, incomprensión e intolerancia a lo largo de la historia de la humanidad. Y no importa cuántas generaciones hayan transcurrido ya. Los poderosos han actuado siempre con la misma estupidez: llegar a ser tales pero no saber mantener su situación debido a la ilimitada necesidad de continuar aumentándola en detrimento de los que ya no tienen ni agua potable para mantenerse en pie. Esta vez el gran búmeran está regresando a sus manos con tal fuerza que difícilmente lo puedan atajar. A menos que decidan dejar de repetir siempre la misma historia. Entonces, finalmente, deberán ponerse de acuerdo y cambiar las reglas de juego. O recibir el golpe mortal del "búmeran" que ellos mismos han creado.

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

jueves, 28 de enero de 2010

Cuando viva, pensaré

A veces pienso que ya no me queda nada por ver, escuchar o decir. Que he tocado el cielo y acariciado las recónditas células de la Madre Tierra. He saboreado del Gran Cosmos Universal. Me he bebido todas sus estrellas. He olido el vapor de las etéreas nubes. He hecho todo menos quedarme quieto. Ahora me quedo solo con mis pensamientos y advierto que vi, escuché y dije todo lo que debía ver, escuchar y decir. Que toqué y olí sin restricciones. Que de aquí en más veré lo que ya vi, escucharé lo que escuché y diré todo lo que ya dije. Tocaré y oleré, tocaré y oleré... y ya nada nuevo a mis sentidos habrá para ofrecer. Luego empezaré a vivir. Me quedaré solo con mis pensamientos que ya no pensarán lo que pensé. Sólo pensarán lo que pensaré. Es entonces que el misterio de lo desconocido dará vida a mi existencia. El aire de mi respirar ya no será el mismo. Cambiará en cada suspiro, renovada su oxigenada fórmula, arrojará desperdicios. Y ya nada será igual.

Los molinos de las diferentes dimensiones intercalarán sus vientos y en una eterna danza de sabiduría que nos reúna a todos, intensificarán tormentas para mostrar su euforia y nos traerán la brisa que durante tanto tiempo hemos estado buscando. Estado en que nos quedaremos todos. Sólo disfrutando.


Rudy Spillman

LIBRO ABIERTO

jueves, 21 de enero de 2010

Opera erótica

Opera erótica

Hazme cantar la opera mas erótica
con tu micrófono de erecto pasional.
Une tus gemidos a nuestra sinfónica
muerde mi cuello, y hazme temblar.

Tu ancho pecho voy ahora a devorar
éxtasis de deseo que brota de tu piel,
Lo bebo, mío te siento ya sin pensar
Tuyo me sientes al atardecer.

Tu cuerpo mi legua va a recorrer,
maratón lujurioso a paso lento;
mi lengua ha mojado ya tu miembro
que tus ojos parecen enloquecer.

Te volteo y me recuesto en tu espalda
mis labios te susurran; ¡lo quieres tener!
Te beso el cuello, conquisto tus nalgas
entro en ti, y te siento estremecer.

Fuerte agarras la almohada al anochecer.
Te volteo y mirada con mirada a la luz de la luna,
explotan dos represas de blanco placer
y dos hombres se han amado con locura.

By: El Jimagua

Publicado por: Francisco J. Cartagena Méndez, El Jimagua, Derechos Reservados, http://jimagua.blogspot.com / eljimagua@live.com

Tuvo que temblar (Sobre Haiti)

Nación sometida al olvido y a la miseria, isla de libertad, isla de tropico pesar, y esperanza caribeña; palmares de hambruna, sufrimiento. Temblo el recuerdo, !Existe Haiti! Temblo la tierra, tuvo que temblar para que el mundo entero de ello cuenta se diera. Y en desasociego, entre comunes fosas, muestras; desesperacion, muerte, más hambre, más miseria. Que no se quede solo en noticiosas reseñas, y sea la solidaridad temblando en nuestra isla hermana caribeña. Haiti, sinónimo de enseñanza al planeta tierra.

Muy lamentable lo sucedido en Haiti, esperemos que la ayuda llegue como tiene que llegar, lejos de aprovechamientos económicos y posibles acercamientos militares.

Tuvo que temblar para que tod@s nos dieramos cuenta de la gran tierra que es Haiti, tierra de libertad, dignidad nacionalista y orgullo patrio, valentia por demás, de nuestros hermanos haitianos aprendamos.

Con respeto y con un pésame fehaciente y conspicuo,

Francisco J. Cartagena Mendez

El Jimagua

eljimagua@live.com

martes, 19 de enero de 2010

Los espíritus del espíritu





Espectros bajo telares conocerán su unívoca decisión. Ante estos y debajo de otros, entre sus versátiles formas y diversos enjambres; y enfrente de la emanación inicial creándolos varios.
Irán desde un rincón telárico mientras delante hayan telas reivindicándolos díscolos; demostrándolos desváricos por capturados, y en perniciosa búsqueda por sensatez intergiversable. Irán haciéndose presas de esa misma red telar desde que la partida los ha insinuado imprudentes, aunque aguerridamente proverbiales. Irán haciéndose convencidamente locuaces, deshaciendo telares entre ellos existiendo. Y la sabrán, la conocerán; sabrán la intacta ansia de escape posible deviniendo de diversas ufanaciones que en espíritus ahitará, como ha ahitado.
Bajo telares, ante y debajo de estos se hallarán siempre libres por su diferenciación, aunque no ante la principal causa motriz.
Bajo esos telares, entre estos, harán dispares apariciones resurgiendo paulatinamente sin faz ni cuerpo, sin plano ni volumen; sin visión que pudiese notarlos siquiera ante la percéptica sensibilidad de alguna araña telando mayores teatros donde poder teatralizarlos.
Y los espíritus desde un rincón hacia otro se desenvolverán, se disgregarán ignorándose congregados por una ley principal. E, ignaros, congregándose podrán resolverse legisladores de su inicial axioma. Pero cuando en vez de huir, se unan. Cuando en vez de continuar separándose se reconozcan siendo único espíritu. Única voz, único vocablo invisible: espectral, aunque dispármente.
Enfrente de la emanación inicial, el parto había desprendido un solo espectro. Una sola imagen intangible, incorpórea aunque hacedora aunque de las mismas variaciones lo haya sido.
Espectros que al haber partido del mismo inicio han sido espíritus del espíritu motriz. Una aparición unívoca, aunque plural haya finalizado; porque singular ha sido su inicio aunque no su fin. Porque un solo espíritu nunca podrá desenmarañarse solamente porque solo nada podrá hacer, más que multiplicarse. Ser pluralismo, ser diversidad. Ser bifurcaciones de su mismo cause generador, y múltiple direccionalidad cuando al dividirse se haya reconocido inatrapable. Incapturable, y no por ser espíritu invisible; sino por ser tan inasible como las mismas variaciones sobre un mismo ente dispuesto en un telar para seguir repitiéndose hasta que hartazgos de arañas hagan telas. Telas, y más telas mientras ellos se dupliquen dividiéndose hasta desencontrarse frente al espíritu primario e iniciático.
Hasta saberlo singular, y carente, e inadaptable por desconocer telares sobre la vastedad donde su parto se ha librado. Hasta pluralizar los mismas plurales de sus organismos fantasmales. Hasta dividir singularidades, y saberse singular múltiplo en constante duplicación y decisión, de su única variabilidad por ser espíritus del espíritu.

http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

domingo, 17 de enero de 2010

Por la senda de los adentros

Hay angustias que queremos apagar amagando lo perdido, huyendo, creyendo que todo es rocío. Velamos los ojos, acallamos el alma, caminamos en círculo. Todo es vacío allí, donde todo es distancia. Y en el camino desgarramos la tierra, arañamos los limos, respiramos los cienos, navegamos infiernos.

Laberinto incierto vadeado a golpes, bajo lluvia de nadas, por veredas sin dónde, abriendo puertas metálicas, repintadas, frías, con apariencia de alma.

Somos miradas de llanto, sonrisas de cuándo. Humedales. También hay margaritas, sí, pero la rosa, aun con espinas, resplandece tanto…

Círculo de incertezas ciertas. Tristeza para los siempre. Verbo de sin palabras. Negaciones inconsistentes de aquello que miramos tanto, en las níveas profundidades, alejados de lo prosaico.

El rocío refulge sólo en las claridades de los amaneceres vestidos de largo, fuera de los caminos y de los charcos, en los arriba.

Qué lentos son los cantares por los que lloramos, en los espacios irredentos, en los huecos de dentro, en los que ansiamos tanto.

http://diegojlara.blogspot.com

http://mirandofueradesdedentro.blogspot.com

Haití: apocalipsis y paraíso

Ha empezado el verdadero infierno para los haitianos. El seísmo fue terrible. El comienzo de lo que vendría después. Muchas, muchísimas vidas se llevó en el mismo momento en que la Tierra, no por capricho, decidió sacudirse. Otras muchas se fueron apagando lentamente en medio de los más horrorosos sufrimientos. Sepultados antes de tiempo. Algunas continúan aún apagándose ante la imposibilidad de la recuperación. Y una gran cantidad de seres humanos han salvado sus vidas en medio del caos. Pocos lo han hecho de milagro. Pero todos, sanos, enfermos, heridos, desnutridos y mutilados, esperan ahora el resultado de un desgarrador ¡S.O.S.! La ayuda internacional. La respuesta ha sido masiva. Cerca de cuarenta países han respondido. Se están movilizando frente a una situación a la que sus diferentes componentes la convierten en una de las más desgarradoras de la historia y la más grande de Haití. El aeropuerto de Puerto Príncipe se encuentra abarrotado de aviones de todos los países que han acudido al llamado de solidaridad. Se apilan los cientos de millones de euros y dólares enviados por algunas potencias. Se forman hospitales improvisados. Miles y miles de soldados continúan llegando. Pero la ayuda no llega. Al menos no a todos los más necesitados. Las vías de acceso se encuentran interrumpidas por escombros y cadáveres. Además, ya nada parece ser suficiente.
Pareciera que frente a los acontecimientos de fuerza mayor producidos por la naturaleza no hay nada que hacer. En gran parte esto es verdad. Pero si la misma se ensaña con un país que de manera sistemática ha sido relegado y abandonado por la sociedad, a su propio y triste destino, ocurre como con la ingestión de algunos fármacos. Su efecto conjunto se potencia. Entonces, si queremos, podemos encontrar que nuestra responsabilidad en este hecho fortuito no está del todo a salvo.

He tenido una pesadilla. En medio del cotidiano horror por la falta de alimentos, la cocción alimentaria con barro para engañar los estómagos, la ingestión de aguas no potables para saciar la sed, las enfermedades llevándose a la mayor parte de los niños antes de cumplido su primer año de vida, una ancianidad que no supera los cincuenta años de vida, el suplicio y la desmedida tortura vivida a diario por un pueblo que no ha hecho nada para merecerlo, aparece un niño de entre ellos, llorando, pero también sonriendo. De pronto descubre en sí mismo los poderes que poseemos todos. Los de la mente. Y ante la clara visión de que el cinismo y la hipocresía del mundo impedirán que todo su pueblo reciba una respuesta definitiva al S.O.S., cuyos ecos hace tantos años ya, quedan sonando en la nada, decide salvar a los suyos con la ayuda de la madre naturaleza. Pero lo logra apenas con unas decenas de miles. Los demás deberán continuar sufriendo. Me siento muy triste... muy triste.

miércoles, 13 de enero de 2010

Baldosas entre atmósferas




Una junto a otra se adosan conformando el suelo atmosférico. Hay líneas entre éstas, y hay una cuadrícula vista desde ambas partes; desde arriba, desde abajo.
Unas sobre otras se amontonaban mientras estaban construyendo ese piso celeste. Habían líneas entre éstas, y habían numerables cantidades contadas desde cada parte; desde cada uno de los cuatro lados.
Una hecha, y otra similarmente diseñada se verán siendo cuadratura de un esbozo dibujado por consciencias hechas para diseñar, y otras semejantemente para ver la cuadrícula del diseño construible. Unas para diseños, y otras para construcciones, serán única consciencia viendo desde su unívoco ángulo celestial que desharán bóvedas hasta reconocerlo atmosférico baldoserío donde jamás se caminará. Aunque se pregunte, aunque se interrogue por el propósito del armado.
Una junto a otra se separan desconformando aquella atmósfera. No hay líneas, no hay cuadrícula vista desde alguna parte: hay desasimilación, hay deshecho de aquellas baldosas para atmósferas.
Unas sobre otras se habían echado desconstruyendo aquellos pisos celestiales. Habían quedado unas sobre otras dividiendo entidades de multiplicidad de baldosas inempleables, no requeridas.
Una vez hecha, y otra deshecha, quedará sin quedar la permanente conformación de ese suelo atmosférico adosado hasta desadosarse, diseñado para construirse construcción diseñada donde podrán caminar sólo preguntas, sólo interrogantes. Solamente conformándose ensueño celestial, sueño diseñado y construible uno junto a otro hasta deshacerse, construible diseño para quienes podrán ver baldosas entre atmósferas.

http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

lunes, 11 de enero de 2010

Galopes

Y ahora oigo el galope de un caballo que hunde sus cascos en una tierra que no germina. Infierno y paraíso en un mismo lapso, presentido, vivido y bebido. El tiempo de una guerra sin cuartel que no concluye. Flores en los cañones. Flores cautivas. Y en las manos aún queda el perfume de las que di un día, probablemente ya marchitas, sin pétalos; flores esclavas de aquel momento en que todo era y que ahora es nada. Y aun así me mezo en la melancólica esperanza, tal vez, de un día ser el guardián de los sueños, en un baile de coloreados pétalos, al que estamos invitados, fuera de esta mascarada sin savia que ocupa todo, que no termina.
No quiero más galopes que taladran el alma, ni guerras impías. Quiero dejar de ir a la deriva y vararme en desolados puertos, sin salida, sin vida. Sólo quiero descansar y ser, de una vez, por siempre, ser.
http//mirandofueradesdedentro.blogspot.com

martes, 5 de enero de 2010

Numeral




Advierte un número desde su mitificación hasta denominarse infinitamente. Enumera cada uno fórmulas para desarrollar cuentas de ordenados tiempos sobre espacios clasificadamente medidos, adjuntados y procesados. Sus procedimientos siguen posiciones enumerándolos emblemáticamente desarrollables.
Hay en mi voz un grito que aúlla vibraciones hasta enfrentarse, consentir y concluir siendo voces que afuera de mí residen numeradas. Hay un silencio que entrona su mudez sobre atrios de fulgor cuando una resta desquita su enervada cataduría y le prohíbe serlo, silenciar y callar; mientras la garganta gutura mayores espasmos para ordenarse sin sumas perceptivas. Las progresiones son medidas de mi voz hechas número siempre transigente, modificable e insinuativo. Las evoluciones de aquel grito alcanzan otras enumeraciones donde incorporarse hasta adjuntarse como formulaciones y adherirse con la resta silente socavando, y desinstaurando emisiones hacia cierta sonoridad. Y cedo, y concibo los numerales. Ceden mis gritos y hablan mis silencios. Mi cuello amplía, aprisiona espacios donde librándose ampliaría otros aprisionando los mismos. Y expulsa, desprende mi gutural ecuación dividendos hasta interrumpirme, hasta comprender.
Que números calculaban las exteriorizaciones; que estos se aglutinaban hasta despertar entre órdenes de tiempos junto a espacios sobre las afueras de los alcances, había sido la deducción desde mí aprendida hasta repetirme gritando silencios sonóricamente improbables aunque sí medibles.
Que cálculos hay desde cada prisión emisora; que duermen entresoñándose sobre infinitas veladas, son procedimientos enumerables para aleccionarse cuantitativamente entre tiempos entre espacios con voz con voces hasta emitirse insignificantes.
Que serán números yendo hacia ecuaciones; que se encadenarán en unas y otras, en cada una hasta resultar simple numerando existiendo sólo para sí. Porque jamás existirán signos cuantitativos que puedan implicarse unívocamente sin vínculo alguno con su materia significada. Nunca los han habido, ni habrán: números siempre míticos aparecerán sobre, detrás, en cada elemento numerado.
Denominará siempre el número su mítica posición, su baluarte desapegado mientras solamente se lo aprecie solo. Determinará su vanerío aunque grite, aunque calle. Dirá su elemento consignado que percepciones serán, como lo han sido; repetirá su expresión material, aunque siempre, siempre con cierta numeralidad, siempre con ese numerando inconcebible sabido aisladamente.
Habrá en mi voz varias voces que alcanzarán numerandos debajo para recrearse cantidad medida. Números sin gritos ni silencios mientras el simple mutismo de su existencia resultará eternamente mítica cuantificación.

http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

Juramentos

(Relato corto en el que la falta de delito no queda demostrada)


Buenos Aires, septiembre 8, 2008


Marido: -¿Me podés jurar que no estás teniendo una relación con mi mujer?-
Hermano de Marido: -No... no puedo-
Marido: -Pero... ¡Hijo de mil p...!-

Buenos Aires, octubre 6, 2008

Empleado del Tribunal en lo Criminal (juicio oral y público): -¿Jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?-
Marido: -Sí, juro-
Fiscal: -¿Sabía usted que su difunto hermano y su difunta esposa mantenían relaciones?-
Marido: -No, no lo supe hasta último momento-
Fiscal: -¿Y qué significa "último momento"?-
Marido: -Una semana antes del incendio desatado en la casa de mi hermano recibí una llamada telefónica. Una voz me dijo: "Tu hermano se revuelca en la cama con tu mujer". Y colgó-
Fiscal: -Y entonces usted no tuvo mejor idea que prenderle fuego a la casa de su hermano, estando ellos dentro y en pleno idilio-
Marido: -¡Nooooooo!... No, yo no los maté-
Fiscal: -¿Entonces...? Cuéntenos exactamente qué pasó-
Marido: -Luego de recibir la llamada me deprimí pero mi corazón no quería creer lo que mis oídos habían escuchado. Entonces fui a ver a mi hermano a su casa y le pregunté-
Fiscal: -Y él... ¿qué le respondió?-
Marido (llorando): -Confesó los hechos. Le dije que era un tremendo hijo de p... y no sé cuántos insultos más. Le escupí a la cara... y me fui. La angustia y el dolor me estaban matando. Llegué a casa, coloqué la traba a la puerta, dejé la "trabex" puesta para que mi mujer no pudiera abrir... no la quería ver más-
Fiscal: -¿Y cuándo fue que le prendió fuego a la casa de su hermano estando ellos dentro?-



Acapulco, diciembre 15, 2009

Esposa de Marido: -Mi amor... ¿me podés jurar que los dos cadáveres ya lo eran cuando los incineraste?-
Hermano de Marido: -¡Por supuesto! Te lo juro, querida. Ya te dije que mi amigo, que trabajaba en la Morgue de la Facultad de Medicina, me proporcionó dos cadáveres no identificados y sin reclamo alguno sobre ellos. Un hombre y una mujer. ¡Anónimos!... ¡No soy un asesino, mi vida! Lo único que hice yo es hacerlos cremar antes de provocar el incendio en la casa. Así me aseguré de que se mantuvieran "no identificados". Estamos muertos, te lo juro, mi amor. ¿Qué... no me creés? ¡Mirá... mirá nuestros nuevos pasaportes! ¿No ves que somos otras personas, mi vida? Ahora jurame vos que vas a olvidar todo esto ya y vamos a poder empezar una nueva vida, querida-

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO