Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Obtengamos la mejor nota

Dentro de apenas algunas horas más y dependiendo en qué latitudes se encuentre cada uno de nosotros, comenzará para todos el año 10 del siglo XXI (2010). Hagamos honor a su alta nota. La máxima que se puede obtener. Es nuestra oportunidad de obtener un 10 en la vida. Por un año que nos permita aprobar nuestra asignatura de vivir.

¡FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS!




Rudy Spillman

PALABRAS QUE MARCAN

A lo largo de mi vida, he escuchado y leído frases que me cautivan en canciones, poemas,libros y hasta alguas que dicen mis amigos y conocidos. Enumero solo algunas de esta interminable lista:

"¿Como te atreves a mirarme así? ¿A ser tan bella y encima sonreír?"
"La piel de Dios es negra, amarilla roja y blanca"
"Si sabías que no ibas a amarme. ¿Que ganabas con besarme?"

Hace muy poco, cuando tenía yo un problema grande y no era capaz de pedir ayuda por culpa de un mal entendido orgullo, un gran amigo me dijo:"Para eso nos tenemos".

Otro amigo, despues de haber sufrido un largo tiempó por una ruptura amorosa me dijo: "me extraño a mi mismo".

Sin duda lo mas bonito que me han dicho (y que supuse que no o compartiria con nadie) es esto: "Quédate con mi corazón pero por favor regrésame mi cerebro; no hago nada mas que pensar en ti".

En el poco o mucho camino que me reste por recorrer seguire leyendo y escuchando frases fascinantes. Pero muy dificilmente alguna podrá esa que no es otra cosa mas que la confesión de un amor inmensamente grgande.

martes, 29 de diciembre de 2009

Aguas

“Sed.”

Bajo témpanos de sol una calle desafiaba con su frío. Se mantenía rígida, apenas su tétrica palidez oriundaba flexibilidades con grisáceas paciencias. Y se distanciaba ante los soles, y acercaba su voz silente cuando aguas por debajo la ignoraban plegante.
Por encima, las temperaturas hacían vahos donde asfaltos horizontales resquebrajaban tesones asfixiados. Las calles en esquinas se fundían, y contra ochavas concluían sus desarrollos para perpetuar, continuar; hacerse edilicia grisatura sobre veredas, sobre paredes. Quizás algunas puertas hubieran permitido adentrar rutas sin sosiego aunque irritasen sus planos imposibilitando andanzas de vehiculares movimientos deteriorándolas con mayores sofocaciones. Porque había un orden solar, un designio astral. Una determinación, un destino. Y una víctima.
Estaba la calle balanceando sus últimas plegarias contra ese enigma ambiental solventándose en auxilio por impudente y maltrecha, por asfixiada y a punto término. Y algún final vendría, sí. Alguno presagiado y experimentado. Alguno sin consuelo, sin perdón con aceptación. Vendría ese fin, alguna vez; desde veces reconocidas como decisiones prepotentes para agrietar la gélida tiesura hasta abismar su tempánica tez de calle asfáltica.
Por encima vendría, sí, seguro, por supuesto; y vendría para fulminar los últimos silencios impronunciados, y los primeros silabeos callados.
Sí, por encima vendría –determinántemente-, como había estado viniendo con una designación implícita para deshacerla derritiéndola y desautorizándola.
Y mientras ese aparente témpano insolaba, la agrietaba con su omnipresencia; clandestino asfalto queriendo ser ruta fría donde paseadores con vehiculaciones anduvieran. Y siempre con firme convicción de saberla calle de fríos rumbos donde poder seguir reiterándola permitida frialdad sin vahos.

“Sedes.”

Sobre sus horizontes calóricos se derriten los paseantes. Se disgregan, se dividen hasta separarse con vanas estimaciones acerca de aquella ruta fría por estable. Aquellos rumbos, aquellos ensueños predilectos.
Por encima, las personas caen ante ese calor que como témpano descompone organismos gregarios. Los hombres atan sus manos en las puertas para que los desmayos conozcan un socorrístico presente desafiando al imperativo auge del sólido calor con brumas de oxidados vientos de acero de infiernos. Las mujeres trepan sobre ventanas, y se adosan, se asientan y convencen acerca del despótico vendaval con calores de un calor temperamentalmente elevado que desciende hasta reflejarse desde ese asfalto que jamás ha podido retenerlo. Y la calle es refracción, es repetición potenciada de esos fuegos del mismo fuego sol haciéndose vaho, y amurallando asfixias con imperativos de un decidor destinal.
Por encima, esos soles. Por encima de ellos, por encima de nosotros, esos astros inclementes rugiendo climas inadecuados para desprender nuestras libres direcciones; y cautivarnos en el letargo de un final friccionado junto al agua que nunca ha podido desenvolverse, desprenderse y acercarse. Verterse sobre cada uno, sobre todos. Y para que los mismos accidentados puedan remediarse como si una medicina fuese contra inclemencias siderales. Pero nunca ha devenido, jamás. Y el asfalto lo ha sabido, y en todas las calles se ha vaticinado sin atisbo solventor este declive ante ese rugir dándose y batallando contra soldados prontos a derretirse.
Y se arremolinan paciencias en capsulares gritos que sin sonido alguno se desprenden. Y las paciencias se encapsulan con gritos sin expeler sonidos para desprenderse. Y las cápsulas sin gritos sonoros se esparcen. Y los gritos insonoros se derraman. Y, y se desprenden, y, y se expelen, y, y se esparcen esos derrames arremolinándose hasta acabarse holocausto.

“Sedante.”

Aquella agua sedará por debajo de la misma calle. Bajo el mismo asfalto, la misma ruta, la medicina se reconocerá siendo remedio donde no habrán ni noches ni fríos, sino aguas sedimentadas por debajo augurándose protectoras.
Esas corrientes devendrán desde los bajos de cada calle y vereda, hacia paredes y puertas. Hasta las personas irán recorriéndolas como si rutas fuesen para sedarlas componiéndose libertarias por librarse con son libre ante hegemonías solares. Corrientes de agua, efluvios de calma; socorros medicinales, vendavales fríos; auxilios contra asfixias, vientos con lumbre de agua para aquellas calles que volverán a serlo hasta una plenitud briante.
El agua se ahondará debajo de cada esquina, de cada ochava para desde puertas verterse sobre clementes horizontes donde los rumbos lo seguirán siendo. Y las rutas lo continuarán siendo cuando las calles lo han sido. Por estar firmes, por haberlo estado; y por proseguir estando debajo de vahos y tormentas de calor; debajo de nubes de fuego y noches de luces calóricas. Por estar, estar y seguir siendo calles buscándose en las ochavas, en las esquinas, en esos fines que son principio cuando ese remedio surgiendo desde los bajeríos medicinará cada vertical despotismo con fiebre aguacera.
Sobre sí, aguas recorrerán con salud los infiernos despidiéndose. Agua que verterá gotas hasta comprenderse gota que entre todas ensimismadas despejarán.
De témpanos punzantes contra el único solar, irán aguas vertiéndose hasta rearmar esa calle. Ese camino donde esos rumbos se establecerán siendo rutas paseantes.
Sobre sí, ese silencio deshará el pujante sol con prepotencia por entonces doblegada. Sobre ese grito la calle ordenará en las esquinas, ochavas; y sobre paredes, puertas con ventanas. Para decir, para decirse y ordenarse como senda amena, ruta dada y rumbo remediado.

http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

sábado, 26 de diciembre de 2009

La levedad del sueño

Puedo sentir el viento, soplando lánguido, durante un momento, solo un instante, alrededor de mi vida. Desde lejos. Hay una luz al fondo y una canción que dice, y ojos que miran. Las almas no mienten. El aire suspira suave moviendo la esencia. Las palabras vienen desde tan lejos que apenas oigo lo que expresan. Desde donde los recuerdos no dañan, como la primera vez. Las canciones tristes muestran el verde de la hiedra, su olor en rumores mansos. Qué agudos son los sentimientos cuando se sienten tan dentro, tan lento. Qué vivos, y qué intensos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El "buen hombre" y la falta de justicia

Una niña que podría ser tu hija o la mía, conoce a un adulto y lo eleva sentimentalmente al grado de "figura paterna". El "buen hombre" aprovecha esta situación y la viola. Luego, apropiándose del cuerpo y la mente de la menor la coloca a trabajar en prostitución durante los próximos 3 años. El infierno y los tormentos que esta pobre criatura debe padecer no se relatan puesto que sólo ella los puede conocer íntimamente. Pero a los 16 años de edad mata a su agresor. Muchos de nosotros podremos estar pensando: ¡Qué alivio! Al menos aquel "buen hombre" recibió su merecido y la pobre niña finalmente se liberó y... quizás (porque no es nada seguro), ésta pueda rehabilitarse e intentar volver a una vida "normal". Pero no señor, esto no ha sucedido así. El juez que entiende en la causa condenó a la secuestrada, violada y ultrajada niña a una "pena de cadena perpetua" sin posibilidad de obtener la libertad condicional, más otros 4 años. El principal argumento del magistrado se basó en que el crimen estuvo "bien premeditado".
Los hechos relatados ocurrieron en Riverside, Estado de California y Sara Kruzan es la menor que deberá pasar el resto de sus días en prisión.
El artículo fue publicado en "the raw story", en idioma inglés e incluye un vídeo en la misma lengua.

Entiendo que a veces la justicia se equivoque porque está administrada por personas. Pero no se justifica que exista una carencia total de la misma.

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

sábado, 12 de diciembre de 2009

...

Se acercan imágenes tergiversadas, variadas. Desde cada presente iluso, una realidad lo destituye: desarma su apogeo. Hasta futuras realizaciones; donde idealidades devengan –coherentemente- con ilusiones posibles.
(Descreo) haber tenido consideraciones creíbles; haberlas presagiado y esparcido, es –presentemente- un despecho irrazonable contra esta continuidad de ilusionismos (descreídos). No sé acerca de mí, ni de vos: descreimientos resurgiendo con espontaneidad féretra. Hay cierta desvinculación, y cierto criterio, cierto yugo, cierto preámbulo, cierto vocerío –inalcanzablemente- entre nosotros; desde esas imágenes hacia mí; y desde mí hacia éstas: iluso vaguerío.
(Convengo –a medias (ciertamente)-), aunque descrea algunas veces altisonantes que hacen de aquellas, ya recordadas, imágenes, olvidos. Aunque convictos por lejanos, por distantes, por desacordes, por inasibles –alcanzablemente- para mí; porque al convenir, parcialmente, se desdibujan ilusiones sobre asfaltos donde caminando veo casas mirándome con ceños de esas destituciones que ven mis entrecejos viéndolas en sus paredes al caminar sobre calles realmente dibujadas. Aunque no –explícitamente- (ni corpóreamente: posiblemente) estables: rotundas: hechas: probables para ser vistas cuando nada creo ver –verídicamente-.
Pero, brevemente, apenas insinuante, casi insignificantemente, se quiebran criterios; y me devuelven a otro presente: improbable, y juzgado con antecedentes, con justificativos, con justicia que juzgará.
¿Y se desatarán los retorcimientos? ¿Y se probarán descreimientos y conveniencias aunque descrea conviniendo? No lo sabré. Ni yo ni vos, imagen.
Habrán casas mirándose mientras sus calles se asomen hasta ser dibujo sobre paredes ya diseñadas, ya planteadas. Habrá una pluralidad de ceños entre otros, y una ceja que verá su condición de no poder ver, aunque reguardará esa visión cuando descreyó y convino.
Habrá, sobre calles, un caminante que tal vez yo sea, o quizás sólo su imagen. Habrán variaciones de los objetos vistos, aunque conocidos hayan sido; desde que ese futuro se presente injuzgable por criterios de otro tiempo merecidos, y para poder ver certeramente una realidad que en los pasados habían tergiversado imágenes.
Hará la casa una puerta. Hará la pared dos ventanas. Hará la calle un camino; pero no para recorrerlo, para que lo recorra. Hará el asfalto su imagen indefiniéndonos como objetos ya sin razón dejando esa puerta con suspensivo título.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Nueva gramática de la lengua española

La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española presentan la Nueva gramática de la lengua española.

El día 10 de diciembre, a las 12 horas, en la sede de la Real Academia Española, SS. MM. los Reyes presidirán la presentación oficial de la Nueva gramática de la lengua española.

La Nueva gramática, publicada por Espasa, estará a la venta a partir del próximo viernes 4 de diciembre. Es la primera gramática académica desde 1931 y ofrece el resultado de once años de trabajo de las veintidós Academias de la Lengua Española, que aquí fijan la norma lingüística para todos los hispanohablantes.

Ignacio Bosque, académico de la Española, ha sido el ponente de una obra que implica una enorme labor de documentación e investigación. Una Comisión Interacadémica, formada por representantes de todas las áreas lingüísticas, ha coordinado los trabajos.

Un mapa del español

La Nueva gramática de la lengua española pretende ofrecer un mapa del español en todo el mundo, una representación a escala de su estructura. Se caracteriza por ser una obra:



• Colectiva. Ha sido elaborada por las veintidós Academias de la Lengua Española y muestra el español de todas las áreas lingüísticas con sus variantes geográficas y sociales.
• Panhispánica. Refleja la unidad y la diversidad del español.
• Descriptiva. Expone las pautas que conforman la estructura del idioma y analiza de forma pormenorizada las propiedades de cada construcción.
• Normativa. Recomienda unos usos y desaconseja otros.
• Sintética. Conjuga tradición y novedad. Presenta una síntesis de los estudios clásicos y modernos sobre la gramática del español.
• Práctica. Fija un punto de referencia para estudiantes y profesores del español en diversos niveles académicos.

Se articula en tres partes:

I. Cuestiones generales, donde se describen las partes de la Gramática, las relaciones entre ellas y las unidades fundamentales del análisis gramatical.
II. Morfología, que analiza la estructura interna de las palabras.
III. Sintaxis, que analiza las estructuras que se crean en función de la forma en que se ordenan y combinan las palabras.

Durante 2010 está prevista la publicación del tomo de la fonética y fonología, que irá acompañado de un DVD con muestras de la pronunciación del español de las diferentes zonas.

La construcción de la Nueva gramática se apoya en un amplio repertorio de textos de muy diversa índole (literarios, ensayísticos, científicos, periodísticos y orales). La nómina de textos citados es una de las más extensas de cuantas se hayan usado en un estudio lingüístico sobre el español.

Para adecuarse a las distintas necesidades de sus destinatarios, se presenta en tres versiones:

  • Nueva gramática de la lengua española. Recoge el texto completo y detallado. Puede usarse como obra de consulta general y como texto de estudio en el nivel universitario.
  • Manual. Un volumen de 750 páginas, conciso y didáctico, dirigido especialmente a los profesores y estudiantes de español en los niveles no universitarios y a todos los hispanohablantes de nivel culto medio. Se presentará en el V Congreso de la Lengua Española.
  • Gramática básica. Un volumen de 250 páginas, pensado para el gran público y fácilmente adaptable al ámbito escolar, que presenta, muy simplificados, los conceptos fundamentales. Aparecerá a finales de 2010.

El objetivo de las Academias es conseguir que la Nueva gramática, en sus diferentes versiones, llegue a todos los hispanohablantes: a los usuarios y a los especialistas e investigadores; a los que tienen el español como primera o segunda lengua, y a los profesores de español en los diversos niveles académicos.

Fuente: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA


Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO

sábado, 5 de diciembre de 2009

Crimenes de Odio, mi columna en el Periódico el Nuevo Día

05-Diciembre-2009

FRANCISCO CARTAGENA
Crímenes de odio

http://www.elnuevodia.com/voces/644859/

Arremetió un odio enfermizo contra un corazón de tan sólo diecinueve primaveras. Las flores de un alma se marchitaron en medio de la noche, pero florecerán en valles de nuevas esperanzas, y en el recuerdo de corazones que nunca le olvidarán. Jorge Steven, descansa en paz.

Antes de continuar, debo confesar que escribo estas líneas con el alma sumamente dolida, mi pluma hecha llanto y con mi corazón palpitando coraje y tristeza. El crimen de odio cometido en contra del joven Jorge Steven aparte de ser uno macabro y muy lamentable, reafirma la necesidad de educación nacional sobre qué es la diversidad, el respeto que merece, así como la enorme importancia de rescatar los valores en la sociedad.

De igual manera refleja la necesidad de legislación orientada a otorgar equidad e igual protección a todas las personas.

La unificación y la repetición de los prejuicios creados por la sociedad y los gobiernos son una forma de legitimar los actos violentos cometidos por algunos grupos específicos. Ello puede deberse a las acciones que el Estado no tuvo la capacidad de emprender adecuadamente, así como a una cultura de odio, homofobia, exclusión y diferencias que se ha ido creando históricamente, en donde la religión juega un papel protagónico de culpabilidad.

El gobierno debe cambiar el modelo homofóbico tradicional existente en la sociedad, así como en el gobierno, mediante la educación colectiva sobre los valores, la equidad y la justicia.

Esto ante la existente realidad de las miles de personas homosexuales que somos catalogadas como ‘diferentes’, lo que da paso al discrimen y la homofobia. Para ello se necesita que dicha igualdad, aparte de ser real para todos y todas, posea un valor positivo sobre la diversidad.

Eliminar estos desniveles sectarios y homofóbicos, tomando en cuenta las experiencias vividas, las necesidades particulares de las diversas comunidades dentro de la sociedad, así como la identidad de cada persona es un camino a seguir. Reconociendo además que una preferencia sexual o que el ser diferente no debe ser algo negativo, mucho menos una causa para discriminar, oprimir, desproteger y agredir a una persona.

En aras de un cambio verdadero se debe reconocer por parte de los dirigentes del País que los derechos civiles tratan de la situación y condición del ciudadano frente al gobierno.

Y aunque estos derechos puedan resultar en ocasiones negativos para los gobiernos, ya que de cierta medida deben abstenerse de imponer censuras, o ir en contra de sus creencias, simplemente deben ser reconocidos y aplicados sin excusas y pretextos carentes de lógica y credibilidad.

Ese cambio además requiere que las figuras públicas y los dirigentes del País asuman posturas de respeto en todo momento, sin fomentar violencia ni homofobia, como es el caso de la mayoría de los legisladores, muy en especial el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y programas televisivos, en los que casi a diario humillan a los homosexuales.

Aceptar y respetar la diversidad, es respetarnos los unos a los otros. Respetar a la comunidad gay es respetar a nuestros familiares, amigos y al prójimo; es el reconocimiento total y el compromiso del gobierno y la sociedad de otorgar libertad a quienes sufren el dolor de ser rechazados, excluidos y asesinados por tan sólo ser.

Mientras las miles de personas que sufrimos del discrimen y la homofobia seguimos esperando por parte del gobierno que sienta en nuestras lágrimas de sufrimiento ríos y mares de justicia y protección equitativa, seguiremos luchando por la equidad. Alzando nuestra voz, denunciando y señalando a los culpables de la violencia y el odio que arropa a nuestra patria.

Iglesia y Estado, son culpables.

Correo electrónico del autor: eljimagua@live.com

http://jimagua.blogspot.com

viernes, 4 de diciembre de 2009

Petrificantes




Erosionan variaciones sobre quietudes desolando inquietamente. Cada aspa las derruye, las disuelve; carcomen las movilidades cuando no hay quién pueda ser distensivo, distender la inmóvil soledad desenvolviéndola en fragilidades siempre compulsivamente evaporables.
Las hélices de dádivas tan presentes, y cercanas como si adentro de rocas estén, arremeten contra piedades clementes; mientras se conocen petrificadas, y alineadas para la procedencia de ilusas perennidades. Las variaciones termales acaecen sobre éstas; las tempranas apariciones, y hasta las últimas desapariciones de mañanas noches sobre atardeceres entre crepúsculos eternos. La ejecución de toda variante sobre esas quietudes, en estas quietas rocas donde una vez hubieron existencias. Donde quizás hubiesen sido ágiles cuerpos yendo hacia otras variantes sin que los disuadieran, sin que expulsasen sus restos mientras inquietos hayan estado.
Erosionarán toda quietud pulsiones desde adentro, por afuera hacia el interior de cada reflexión contemplándose inmóvil. Resto indefenso, caída de protección. Decayendo las últimas genuflexiones quedarán polvos aireando el erosionismo; depredándolo con citas imprevistas, y asechos inquietos siempre con pulso insidioso con presiones afilándose con tenazas con cambios abruptándolo disuelto.
Los futuros lejanos olvidarán aquellas rocas. Esas ásperas agonías augurándose discordes por desconocerse perecederas donde las inquietudes coexisten para recordarlas vulnerables. Los tiempos acaudalarán secuelas de quienes han estado indemnes como gotas en ríos, como nubes en grises cielos. Las avaricias por permanecer aquietadamente desaparecerán cuando se sepan rocas erosionadas ante abruptas variaciones climáticas y vitales. Las resurrecciones perderán sentido cuando despierten insensatas enfrente de una vida sepultada en fosas sin fondo. Donde las restantes piezas de cada parte mimetizadas sobre existencias inquietas desolen rocas aquietadamente; dadas para disolverse ante erosiones de presión primeriza.
Erosionándolos nada quedaba de ellos. Los habían petrificado.
Los cuerpos habían corrido sobre carreras hasta saberse senderos entre bifurcaciones unidas. Lo inusual, alguna quietud; lo inaparente, cierta detención.
Pero sus movimientos habían trepado, saltado y hasta entumecido petrificaciones. Pero hasta que los habían hecho roca: piedras por el simple motivo de que en cambios se hallaban. En las mismas variaciones, en los mismos aires.
Esos movimientos, esos andares; esas dilucidaciones para buscar petrificar al resto, en ellos mismos se habían ejecutado. Ellos se habían convertido; pero no por sí mismos. Ni por quererlo, ni por haberlo ansiado tal vez ante algunas vistas acerca de las implicaciones de los sucesos: lo variado acometió.
Los hombres libres, en rocas, petrificados quedaban siendo potente fuerza para atravesar siglos. Los pedregosos pujes hacían despóticas firmezas para retribuirlos perennes.
Y lo aislante, esa soledad instaurada, agonizaba por ser piedras de roca inmóvil. De un tiempo invariable, de cambios indiferentes, prometiéndoles deshacer solitarias pendencias devolviéndolas hasta inquietudes erosionadas en libranzas.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Los amigos se eligen

Amistosamente...

Desde pequeño crecí con la sensación de que la amistad no existía. Pero además, a diferencia de otros niños de mi edad, tampoco sentía necesitarla. Hoy, ya adulto (eso creo, aunque sólo sea en algún sentido), debo reconocer que no sabría decir si no precisaba de amigos o en realidad los precisaba pero no me sentía seguro de poder conseguirlos. La inseguridad en los niños, generalmente transmitida por su relación con uno o ambos progenitores, opera a veces de esa manera. Cuando el niño tiene dudas de poder obtener algo prefiere no intentarlo para no enterarse. No puedo asegurar que ese haya sido mi caso pero debo entender que bien podría haber sido. Lo cierto es que pasaron los años, crecí y esta sensación creció conmigo. La cantidad de amigos que tuve durante mi avanzado medio siglo de vida podría contarla con una sola mano, aun si la tuviera defectuosa y con la falta de algunos dedos. A lo largo de todo este tiempo fui escuchando frases. De esas que alguien en algún momento crea y los demás las diseminamos. Son como "clichés". A mí nunca del todo me gustaron. Hace ya mucho tiempo, cuando por vez primera escuché decir que "al que madruga Dios lo ayuda" empecé a ser atrapado por intensos accesos de sueño. Quizás como una forma de expresar mi rebelión contra supuestos preceptos universales. Mis mañanas empezaron a comenzar a las 14:00 horas. Al levantarme todos los días, mi madre (idishe mame) me esperaba con la mesa servida y la comida caliente. Por alguna razón que desconocía pensé que yo no querría recibir la ayuda de Dios.
Volviendo al tema de la amistad, hoy creo entender algo mejor esta extraña figura que nunca calzó adecuadamente su horma dentro de mi conflictiva personalidad. Es conocida la frase que dice que "la familia no se elige", en contraposición a los amigos, los cuales uno puede ir eligiendo a satisfacción. Pero una vez que uno los obtiene, ¿qué hacer con ellos? ¿Y qué se supone que harán ellos con nosotros? No se trata de un trofeo o algún premio que podamos exhibir. Tampoco de objetos para ser utilizados de tal o cual manera aunque muchas personas eso lo olviden. Pareciera surgir entre los amigos una especie de contrato tácito de empatía mutua respaldada por verdaderos sentimientos. De acuerdo a este convenio se supone que los amigos debieran mostrar preocupación los unos por los otros en prueba del "amor amistoso" que comparten. Pero en la realidad no siempre es así. Diría que casi nunca. Entonces aparecen los que de todas maneras y sin importarles lo que reciben lo darán todo por el amigo. Pero también estarán los que al comprobar que no reciben lo que han dado (trueque) le dirán al supuesto amigo: "Tú no eres un buen amigo". Entonces quizás rompan su amistad.
Seguramente por falta de experiencia yo no sepa nada sobre la amistad pero lo que sí creo saber es que todo sentimiento verdadero de amor carece de impurezas. Ello significa que brinda de sí todo lo que está a su alcance sin esperar nada a cambio. Por supuesto que esta actitud respaldada por tal sentimiento atraerá almas especuladoras que intentarán aprovechar al máximo esas circunstancias. Son almas que no han logrado aún eliminar sus impurezas. Pero esto es algo que nunca molestará a quien brinda su amor libre de defectos.
En definitiva, lo que quiero decir es que hay personas que como yo, nos hemos salteado ese apetitoso y nutritivo plato caliente, de caluroso y placentero amor, para pasar directamente al postre. Es decir que, del cálido vientre familiar donde suele y corresponde que nazca la expresión de nuestro amor en su práctica más primaria hemos intentado pasar al amor a toda la humanidad. Se entiende, de la manera que cada uno puede. Yo no me conformo todavía con mi expresión de ese amor tan sublime. Sólo sé que estoy en el camino correcto y ello me produce cierta satisfacción. Pero también la insatisfacción de haber perdido algo en el camino, la amistad personalizada. El amigo de la escuela, que continúa siéndolo luego de cincuenta años, el del barrio donde nací... los amigos de toda la vida, que se cuentan con los dedos de la mano, pero que se cuentan. Esos no los tuve ni los tengo. Quizás fui muy exigente. O no los quise tener. Quizás quise desde pequeño pero no me animé. Ahora ya es tarde para eso. Pero de pronto descubro una nueva versión: la amistad virtual. No sé todavía bien cómo es. Quizás nadie lo sepa. Pero a veces se presenta de manera tremenda. Con tanto afecto entregado y recibido que sólo parece poder ser detenida por el error de algún servidor. Pero a mí me hace sentir bien... y siento que a mis amigos también.

A todos mis amigos de la red

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO