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Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

domingo, 21 de septiembre de 2008

José Saramago inaugura su propio blog

Hoy podemos contaros una buena e interesante noticia que une blogs y literatura y es que José Saramago, el mejor escritor portugués vivo y Premio Nobel de Literatura en 1998, ha decidido a sus 86 años de edad unirse a la comunidad de blogueros con su nuevo blog: http://blog.josesaramago.org/

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El famoso escritor promete ofrecernos sus puntos de vista desde esta nueva tribuna, a la que también puede accederse desde la página web de la fundación.

José Saramago nació el 16 de noviembre de 1922 en el municipio de Golegã, en el distrito central del Ribatejo, Portugal, en el seno de una famila de humildes campesinos con pocos recursos, lo que le impediría acabar sus estudios al no poder su familia sufragar los gastos que les acarreaban.

Saramago no tuvo unos comienzos literarios fáciles; tras trabajar en una herrería mecánica y posteriormente como administrativo en la Seguridad Social, escribió su primera novela Terra de Pecado, que fue publicada sin éxito en 1944 y posteriormente Claraboya, obra que ni siquiera llegó a ser publicada.

Desanimado y falto de inspiración, dejó de escribir durante más de 20 años. En el periodo de la dictadura de Salazar, consiguió trabajar en una editorial, dedicándose a la traducción de autores como Tolstoi o Baudelaire, lo que le permitió enriquecer su técnica literaria, bebiendo de los grandes clásicos. No fue hasta 1969 que pudo comenzar a vivir de su literatura como articulista y novelista.

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Políticamente fue siempre perseguido por sus ideas de izquierdas, llegó a ser militante del Partido Comunista en la clandestinidad. Saramago siempre ha sido un artista comprometido que, quizá por sus orígenes humildes, se ha caracterizado por su lucha por los desfavorecidos, cargando sus obras de fuertes contenidos sociales. En lo personal, no ha esquivado nunca el compromiso, como en 1974 cuando se sumó a la "Revolución de los Claveles" que llevó la democracia a Portugal, o su reciente campaña en contra de la guerra de Irak.

Se trata sin duda de uno de los escritores más importantes de la actualidad y con 86 años de edad, mantiene una de las mentes más lúcidas e inteligentes de la literatura contemporánea. Todo un privilegio contarle entre la comunidad blogger.

Via: La jornada

Publicado originalmente en Espaciolibros

 

3 comentarios:

Teófilo Huerta Moreno dijo...

El escritor portugués y premio Nobel de Literatura José Saramago se hizo presente en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y paseó sin rubor alguno tras de que la novela Las intermitencias de la muerte es una derivación sin el debido consentimiento de mi cuento ¡Últimas noticias! dentro del compendio La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura registrado en 1986 ante el hoy INDAUTOR.

El cuento fue entregado en 1997 a Laura Lara de Editorial Santillana (representante de Alfaguara en México) cuando Sealtiel Alatriste era su director y quien a la postre cuando fue cónsul de México en Barcelona estuvo físicamente muy cerca del portugués radicado en España e íntimamente ligado a él en sucesivas presentaciones literarias. De lo anterior es de suponer que Alatriste (hoy Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM) acercó mi cuento al Premio Nobel, o materialmente le desarrolló la trama como ayudante (fantasma o negro).

Algunas de las varias ideas y hasta palabras de mi cuento recogidas por el afamado escritor son: “no murió nadie ayer”; “en unos de día, en otros de noche”; “nuestros reporteros relizan...una acuciosa investigación en todos los velatorios y hospitales”; “atribuyen la existencia del fenómeno a una variación de la órbita de la Tierra”; “El júbilo era casi general”; “otros intentaron ejercer diferentes actividades, lo mismo que los empleados, gerentes y dueños de velatorios y panteones”; “...sin faltar aquellos encabezados ingeniosos...sumamente llamativos”; “la vuelta a la normalidad y, más que eso, a la naturalidad”; “un trabajador, tras caer desde un piso doce, no se levantó de la acera”.

José Saramago podrá escudarse en argucias como el cliché, la inter e hipertextualidad, aducir mera inspiración, coincidencia o influencia y sostener que las ideas son universales y esas no se protegen, no obstante el hecho es que la creación es un acto único e individual y basarse en la de otro finalmente constituye un hurto. La novela de Saramago es una obra derivada pero que no puede ser explotada sin la autorización del titular del derecho de la obra primigenia, de acuerdo con el Artículo 78 de la Ley Federal del Derecho de Autor.

A pesar del escenario en que una lucha legal implicaría más de cinco años para demostrar la verdad de mis dichos y otros cuatro años para resarcir los daños inherentes, y también ante las actuales circunstancias de no poder contar hasta ahora con un peritaje literario serio, además obviamente a las limitaciones presupuestarias para la titánica lucha, no se agotan aún los cauces jurídicos y mantengo mi convicción sobre los hechos.

No por sorpresivo el hecho deja de tener veracidad. Mi intención no es el escándalo, el protagonismo, la fama o el dinero. Simplemente elemental justicia.

Ver http://saramagoplagiario.blogspot.com

Teófilo Huerta Moreno dijo...

Ah, consultar también http://nocuadernosaramago.wordpress.com

Juan Carlos dijo...

Hola Teófilo,

He visitado los blogs que comentas y la verdad es que las similitudes entre tu cuento y la novela de Saramago son sorprendentes.

Poco puede decirse en un caso así, mas que animarte a llevar a último término tus reclamaciones judiciales, si estás convencido de tener la base legal necesaria.

El derecho de una autor a proteger su obra, debe ser una regla de juego fundamental que ningún escritor vulnere. Lamentablemente, el único camino que queda es estos casos es la justicia, pero suele ser lenta y cara, lo que termina por desanimar a muchos autores modestos. Espero que éste no sea tu caso.

Suerte y un saludo,
Juan Carlos