Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

sábado, 22 de diciembre de 2007

¿Es que le estamos hablando al ordenador?

Les traigo un post que acabo de colgar en mi blog y me pareció que nos atañe a todos aquí, la misma reflexión. A continuación, mi mensaje:

He estado analizando aquí y en otros sitios, blogs y foros literarios, el tema de las encuestas y comentarios (más de uno de mis colegas escritores habrán dibujado ya una sonrisa en el rostro y balanceado su cabeza hacia delante en señal de identificación con el tema, ni bien leída esta primera oración).
Los comentarios a los posts casi diría que brillan por su ausencia, mientras que las encuestan muestran, en general, una muy reducida intervención por parte de los lectores. Lo llamativo es que esto ocurre en sitios y blogs en los que sus "counters" no corren, vuelan. Ello nos lleva a conjeturar que visitantes y lectores no faltan. ¿Qué falta entonces? Sólo falta que el lector-visitante tome conciencia de lo poco que debe hacer a los efectos de orientar a los que nos sentamos, a veces horas, empuñando la estilográfica o golpeteando con fuerza las teclas del tablero en el intento de establecer un diálogo que culmina siendo un monólogo con ínfulas de más.
Como se quejarían muchas madres a sus niños cuando no les obedecen: ¿le estoy hablando a la pared? Algunos de los que por este medio escribimos, quizás en algún momento nos preguntamos si le estamos hablando al ordenador. Pero no, esto no es así. Debemos tener en cuenta que la mayor parte de los internautas deben lidiar, como nosotros, con los inconvenientes propios de este medio de comunicación, esto es, la relativa lentitud, errores técnicos y tecnológicos y todo tipo de interrupciones y trabas ajenas a nuestra responsabilidad e intención.
Si a todo lo anteriormente mencionado le agregamos los tiempos que se viven, en los que todos vivimos acelerados, corriendo de un lugar a otro, a veces, aun sin saber adónde nos dirigimos… pues bien, queda a mi criterio ampliamente justificada la conducta de quienes entran, leen lo que les interesa y se retiran del lugar disparando…pues otros temas aguardan en sus largas listas de espera.
De hecho, a nosotros nos ocurre lo mismo.
Mi único propósito trayendo este tema es analizar junto con el lector, lo siguiente:
En las encuestas es muy sencillo y rápido el procedimiento para dejar el voto, si bien es cierto que no se le puede pedir al lector que vote dando su opinión sobre un libro que no leyó. Sólo para el caso de haberlo leído, es honesto emitir un voto. En mi caso particular, el blog ofrece Fragmentos extraídos del libro, enlace ubicado al lado de cada libro, con la intención de que cada uno averigüe por sí mismo su posible interés en la obra. Considero que es tan valioso para el autor, un voto que tilda la obra de muy buena como el que lo hace marcándola como muy mala. Personalmente, he eliminado de mis encuestas la posibilidad de que alguien la tilde de excelente, debido a que este agradable vocablo me sugiere la inexacta impresión de algo que no puede ser superado, creo que colocando así límites a la evolución de cualquier escritor. Considero que de lo que se trata es de orientar al autor, permitiéndole tomar decisiones a la hora de avanzar en sus proyectos literarios y qué más genuino que hacerlo en base a la opinión de quien en definitiva es el destinatario último y principal de todo autor: el lector.
Con respecto a los comentarios, si bien es verdad que muchas veces nos falta tiempo, coincidamos en que el comentario es como una carrera. Podemos decidir no correrla, pero si hemos decidido hacerlo, la correremos hasta su meta final, puesto que abandonar a mitad de carrera porque sabemos que no lograremos triunfar (o por cualquier otro motivo) se nos antoja como una actitud un tanto antideportiva. De igual manera, si nos hemos tomado el tiempo de leer el post y ha generado alguna reacción o posición en nosotros respecto del tema allí tratado, tomémonos el tiempo necesario para registrar nuestro comentario y terminemos de correr la carrera.
R.S.

12 comentarios:

Eduardo Martos Gómez dijo...

Hola, Rudy:

En primer lugar, ya has conseguido un comentario, así que no te quejes ;P.

Discrepo contigo en dos puntos fundamentales. El primero, un poco más superficial, reside en la siguiente frase: "la relativa lentitud, errores técnicos y tecnológicos y todo tipo de interrupciones y trabas ajenas a nuestra responsabilidad e intención." Creo que la tecnología no tiene tanta culpa como el tecnoanalfabetismo. Y atención, no estoy insultando. De hecho, me incluyo en la denominación: "tecnoanalfabetos somos casi todos, ya que las tecnologías de la información están evolucionando constantemente". Creo que las tecnologías de la información han alcanzado un nivel de madurez que permiten usos muy cabales y cómodos de multitud de aplicaciones, como los propios blogs. ¿Algún profano en el campo de la informática hubiera pensado, hace diez años, que sería tan fácil publicar contenidos en Internet? Tenemos incluso a ancianos de noventa y tantos con una audiencia espectacular en YouTube. Yo, que me dedico a ello, me pillo de vez en cuando tremendos rebotes con los ordenadores, con Internet y con la madre que los parió, pero en la mayoría de ocasiones acabo concluyendo que el problema es mío, no de la tecnología.

El punto fuerte de discrepancia es quién es el culpable de que los lectores no participen. Si no te he entendido mal, Rudy, tú señalas a los lectores no como culpables, que es una palabra muy dura, sino como responsables de no dar su opinión. En cambio, yo creo que la responsabilidad, en este caso, recae en el autor. Claramente no estamos despertando interés en la audiencia.

Aunque hay al menos otras dos causas secundarias. Por una parte, el blog lleva poco tiempo, y por experiencia propia he comprobado que existe un intervalo difuso en el que los lectores se resisten a comentar. No tratamos asuntos políticos ni polémicos, sino opiniones muy personales, lo que requiere, desde mi punto de vista, que el lector se familiarice o se identifique con nuestra forma de pensar antes de emitir sus juicios. Es casi como si estuviera entrando en un club privado, por muy público que sea el acceso al blog. Por ejemplo, yo prefiero adaptarme al medio antes de dar un paso en falso. Supongo que a nuestros lectores les sucede algo parecido.

La otra causa secundaria es que nuestro ritmo de publicación es demasiado alto. Un post que puede recibir comentarios, no los recibirá fácilmente cuando pierda visibilidad, a no ser que se trate de un asunto muy de actualidad, o que previamente haya iniciado un hilo de comentarios accesible desde la columna de actividad reciente en el blog.

En fin, esto no es más que una crítica a nosotros mismos para ver si podemos fomentar un debate constructivo y animar a los lectores a participar. Me parece un tema muy interesante y acertado el que has planteado, Rudy, aunque no lo enfoquemos desde la misma perspectiva.

Un abrazo ;).

Eduardo Martos Gómez dijo...

Se me ha olvidado ampliar la primera causa secundaria. Es importante comparar, en nuestras mediciones de audiencia, el porcentaje de nuevas visitas con el porcentaje de abandonos. Esto indica la fidelización que consigue el blog. En los míos, por ejemplo, ambos porcentajes están más o menos equiparados, pero el de abandonos suele ser levemente más alto, lo cual sugiere un perfil de lectores más eventuales; en otras palabras, mis contenidos tienen poca capacidad de fidelización.

Un saludo ;).

Diego Jurado Lara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Diego Jurado Lara dijo...

Hola Rudy.
Había decidido no escribir durante un tiempo y dedicarme a pensar, pero siendo tú, merece la pena entrar. Fíjate en aquello que escribí sobre el tango y esas cosas, y tan sólo tú y Eduardo comentaron. ¿Desconocimiento? ¿Desinterés? Hablé de ese tema con algunos argentinos conocidos, uno, músico, desconocía el lunfardo, pero puso esa típica cara de sé, pero que el interlocutor sabe que no... Otra, me dijo abiertamente que no tenía ni idea, pero ella es, y por tanto... El resto, ni hablar. Y de los españoles ni te cuento.
De cualquier forma, posiblemente lleves razón en algunos de tus planteamientos, pero como no me había planteado algo así, voy a hacer una prueba y ver qué pasa. Después de ello haré una reflexión sobre el tema y te diré.
Un fuerte abrazo
Diego

Rudy Spillman dijo...

Hola, Eduardo:

Ante todo, celebro tu intervención. Ha sido tan seria, razonada, detallada y profesional, que hasta has logrado que llegue a pensar que me equivoqué y que el problema no existe (tu "comentario", en calidad, vale por 5)
Bueno, y hablando en serio te diré que en lo que posiblemente no me has convencido del todo es en el que tú llamas "punto más superficial". No sé, quizás se deba al diferente emplazamiento geográfico de cada uno de nosotros. Me refiero al tipo de gente que navega por internet y a los problemas técnicos y tecnológicos que puedan o no ocasionarse en cada uno de nuestros lugares de residencia. Aquí es común abonar un seguro anual por cada ordenador. El que utiliza el ordenador (usuario) en sus multiples funciones se diferencia claramente del técnico que reparará el aparato y sus componentes y del tecnólogo, que te lo programará (a veces reunidos en la misma persona). No he observado que aquí se de el fenómeno del tecnoanalfabetismo que mencionas, como tampoco éxitos de internautas octogenarios.
Respecto del segundo punto, debo decirte que me has dejado pensando y probablemente tengas razón. Me has dado una cátedra con lujo de detalles, propia de quien ha hecho sus tareas previamente o es un estudioso del tema. Quizás lo habías pensado anteriormente, tienes tu posición tomada, por demás interesante.

Hola, Diego:
Agradezco la deferencia de abandonar tu descanso para participar.
Es muy probable que tengas razón. Pero a tus planteos lo que se suele responder es que "no se le puede pedir peras al olmo". Quien carece de conocimiento y de interés, pues déjalo ir. No hay lo que hacer. Sólo se pueden arreglar en la vida, las cosas que tienen reparación. Las que no, hay que desecharlas. No vale la pena el esfuerzo.

Eduardo y Diego:

Para finalizar con esta tertulia, debo comentarles que el móvil principal que me llevó a tocar este tema, no es el que Uds. han interpretado. Es probable que me haya expresado mal. En realidad, a mi me encanta hacer todo esto que hago y poco me preocupa que haya o no comentarios o votación en las encuestas.
Pero existen entre nosotros escritores a los que sí les preocupa el tema y a través de mi reflexión, mi intención fue explicarles que la falta de comentarios no se traduce en falta de interés o que el lector no lea los mensajes, de la misma manera que la abstención de votar no reflejará que el libro no ha sido leído.
Si releen mi post original, podrán quizás advertir mi verdadera intención. Equivocada o no, ese fue el motivo principal que me impulsó a escribir sobre el tema.
De todas maneras, gracias a los dos por interesarse y lograr que por lo menos éste no sea uno de esos posts que terminan en: "Comentarios: 0 (ha tenido record de audiencia)
Un saludo y felices fiestas
Rudy

Anónimo dijo...

Hola Rudy!
Comparto tu razonamiento sin profundizar y analizar palabra por palabra porque de esa forma sacamos de contexto al propio razonamiento y pierde sentido el planteo.
Mil veces me pregunté lo que tú, en que fallo para que la gente no deje comentarios, pasen por el blog y tenga solo algunos cautivos, no bajen mis libros aunque sean gratis.
Concuerdo contigo en lo tecnológico, muchas personas me dicen que leen pero no navegan, que temen dejar datos para bajar el material, etc....algunos solo miran el primer post....otros temen dejar su comentario por verguenza y eso que tienen la opción de anónimo, hay muchos curiosos, los tiempos, las prisas y la cantidad de información es abrumante que terminamos desinformados, deconectados e incomunicados en la era de la comunicación.
Un fuerte abrazo y feliz año Rudy, he estado en tu blog y me ha parecido interesantísimo y como verás pasé por allí sin dejar comentario ;).
Flor

Rudy Spillman dijo...

Hola, Flor:

Dos cosas deseo comentarte:
- la primera, que te agradezco el interés y que paradójicamente, es muy bienvenido tu "comentario" en este preciso momento y lugar, por que luego de nuestros dichos con Eduardo y Diego, tu vienes a ser "la regla que confirma la excepción". Fíjate, tú misma comentas que has pasado por mi blog y no has dejado comentario. Y esto está muy bien. No pasa nada. Tu eres la dueña absoluta de tus tiempos y te asiste el derecho. Exactamente de esto se trata. Intenté explicar a todos los preocupados que no se llamen a engaño, que con o sin comentarios, la gente nos lee, y mucho. A título de ejemplo: mi blog tiene apenas unos 8 meses de vida y su counter ya registra más de 4.000 entradas. Sin embargo, los comentarios y votos en las encuestas escasean. ¿Y qué? ¡¡¡LA GENTE NOS LEE, AMIGOS!!!
Adelante, continuemos trabajando.
- y la segunda, quizás, si te interesa saber Flor, te diré que cada vez que haces un comentario aquí, en Escritores Club, apareces como "anónimo", y sólo se sabe que se trata de ti porque estampas tu nombre al pie. Un detalle nomás...
Por si no lo habías advertido.
Felices fiestas para ti y los tuyos.
Rudy

Eduardo Martos Gómez dijo...

Hola, Rudy:

De cátedra nada, que al final resulta que no me he enterado de la misa la media :). Donde tú estabas tratando de animar a quien se frustra por no recibir comentarios, yo había interpretado una crítica a los lectores vagos.

No acabo de entender lo que me dices del tecnoanalfabetismo. Sé que suena mal, y por eso he insistido en que no es un insulto. Si has leído el artículo que enlazo, habrás comprobado que no es más que una descripción de las características inherentes a las TI, y en ningún caso un intento de ridiculizar a nadie.

Un abrazo.

Juan Carlos dijo...

Hola Rudy,

Me parece muy interesante este debate sobre el por qué la gente no pone sus comentarios y sobre la importancia que esto puede tener.

Me gustaría decir que no creo que el hecho de poner o no comentarios sea tan fundamental. Pienso que la gente aún es muy nueva en el uso de herramientas como los blog y que la tendencia natural de la mayoría es la de ser receptores pasivos de contenidos y no participantes activos.

El hacer que más y más lectores crucen la línea que separa ambas actitudes depende en exclusiva de nosotros y de lo atractivo que hagamos esos contenidos.

Tampoco podemos olvidar que nos movemos en un blog con un contenido eminentemente cultural y, no nos engañemos, la sociedad actual no prima precisamente estos contenidos. La gente está más dispuesta a dar su opinión sobre el fútbol, la última boda de moda o el último rifirafe político, antes que a hablar de sus novelas o poesías favoritas.

Sin embargo, particularmente no me obsesiona el hecho de que haya o no comentarios a mis artículos. Me conformo con que tengan un público que los lea. Pienso que poco a poco calará la cultura de la participación, pero de momento me siento satisfecho con el hecho de tener un público que al menos lea mis obras o se interesa por ellas.

Hasta la irrupción de las nuevas tecnologías, llegar al público hubiese sido tarea casi imposible para muchos de nosotros y ahora tenemos la oportunidad de hacerlo e incluso de interactuar con nuestros lectores. Creo que es un buen camino llamado a democratizar la cultura y me siento honrado de estar participando en él.

Un saludo a todos y Feliz Navidad

Florencia Moragas cv dijo...

Es cierto Rudy, otro ejemplo más del uso incorrecto de la tecnología. Me resulta más cómodo el anónimo.
Un saludo

Rudy Spillman dijo...

Eduardo, he leído el artículo sobre tecnoanalfabetismo y sinceramente, no creo que suena mal y mucho menos que se trate de un insulto. Son realidades que a veces existen y que alguien se sienta insultado no siempre significa que ha existido la intención de insultar. No he analizado en profundidad el tema, pero entiéndeme, podría suceder que aquí en Israel la mayoría fuésemos tecnoanalfabetos. La palabra en sí misma no está diciendo nada malo de las personas sino que alude simplemente a su desconocimiento respecto de algún tema. Conozco analfabetos que son excelentes personas, pero no saben leer y escribir. No hay nada de insultante en ello. El término "analfabeto" proviene del desconocimiento del abecedario. Eso es todo, hombre. Y por supuesto que estoy seguro de que no tienes intención de ridiculizar a nadie.
Pero creo que el tema no pasa por allí. Diría que casi estoy en un todo de acuerdo con las aseveraciones de Juan Carlos. Ése es el punto, salvo cuando dices, Juan Carlos, que "depende en exclusiva de nosotros y de lo atractivo que hagamos esos contenidos". En esto disiento por completo. ¿Sabes cuánta gente se regodea con escritos que valoran y disfrutan y no se les ocurre colgar un comentario? De hecho, me ha sucedido más de una vez, el recibir por teléfono la felicitación de algún amigo, debido a un artículo escrito y sin embargo no ha dejado comentario alguno en el lugar. Es probable que esto te haya ocurrido a ti también y sé que le ocurre a muchos de nosotros.
Les envío un fuerte abrazo a todos.
Felicidades.
Rudy

victor g.pérez dijo...

Buenas, me veo obligado a comentar en este post porque me veo identificado con lo que quiere expresar Rudy. Y es que muy recientemente he publicado yo uno en mi blog, pidiendo que hubiese algo más de participación, pero más bien, dirigido a amigo/as y allegados y no a los que se aventuran en él de manera esporádica.
Mi idea, como expliqué en él, era pedir cierta complicidad con ellos, que para algo somos amigos, para que esos que llegan por primera vez no crean estar entrando en un blog abandonado, ya que cada uno de nosotros ya sabemos perfectamente cual es nuestro nivel de “audiencia”
Y como veo en este, tanto por el post en sí como por sus comentarios, un pequeño guiño y una especie de: " tranquilo todo se andará" he de decir que me siento algo más aliviado al ver que en cierta medida nos pasa a todos.
Por cierto, no he podido entrar en dos días entre otras cosas por que ayer fue mi cumpleaños :) y he estado algo liadillo. Es cierto lo que aquí se dice de que el número de entradas es bastante alto, porque como te despistes dos días ya no sabes ni lo que te has perdido, que decir del email. Supongo que es algo que dice muy a nuestro favor.
Bueno y Aprovechando quiero felicitaros las fiestas a todos, que las paséis rodeados de los vuestros y que tengáis un 2008 cargado de éxitos. :)