Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

lunes, 12 de enero de 2009

YA ESTAN LEYENDO





Desde que mis hijos, ahora adolescentes, aprendieron a leer en la escuela, siempre he tratado de inculcarles el hábito de la lectura para aumentar de alguna manera su cultura general y que en el futuro tengan la capacidad de sostener una conversación coherente con cualquier persona. Todos mis intentos han sido en vano, comencé contándoles historias y cuentos que de verdad los entretenían y luego diciéndoles que yo las había leído en tal o cual libro con la idea de que esto despertaría en ellos la curiosidad por abrir uno.
Tristemente solo conseguí que me preguntaran si había yo leído algo nuevo para contarles, jamás hicieron el intento de buscar ellos un libro. Al ver este fracaso, tuve la genial idea de comprarles no se cuantos libros infantiles como “El Principito” y esos títulos que yo leía en mi infancia, de nuevo otra mala idea, esos ejemplares continúan llenándose de polvo en el librero sin que nadie se tome el tiempo de abrirlos.
Traté también de despertar su interés de la manera como adquirí el habito de la lectura, yo comencé a leer cuando vi que mi padre lo hacia constantemente y me decía que era una sana manera de matar el tiempo libre y al mismo tiempo aprender algo. No funcionó… ahora me reclamaban por que solo me veían leer y no les hacia caso.
Cuando llegaron a la secundaria, los maestros de lenguaje comenzaron a pedirles que leyeran a los clásicos de la literatura, Dante, Cervantes, etc. etc. Entonces lo hicieron, pero no con gusto, solo por obligación.
A estas alturas de mi vida, debería haberme rendido y aceptar que no tienen los mismos intereses que yo, pero me parece lamentable que desperdicien el espacio en su cabeza con programas idiotas de la televisión y aprendiéndose de memoria letras de canciones que son peor que nefastas.


Hay en México un famoso conductor de televisión que tiene como publico principal a los adolescentes, su nombre es Yordi Rosado y junto con la autora Gabriela Vargas, especialista en temas de superación, comunicación, imagen, autoestima, entre otros, han publicado un libro titulado “Quiúbole con…” donde explican de una manera muy entendible lo que sucede con el cuerpo, los amigos, el sexo, la familia, las adicciones y muchos temas que orientan positivamente a los jóvenes. He leído algunos capítulos de ese libro y me han parecido una buena lectura para mis hijos.
Pero, ahora lo que me arde, es que de los cientos de libros que hay en nuestro hogar, este es el único que yo no he adquirido y es el único que están leyendo mis hijos. Lo mas increíble, es que están tan organizados para compartirlo, que no discuten por su posesión, cada uno lee un capitulo y pacíficamente le dice a su hermano: -Es tu turno. Y cuando el segundo termina su capitulo, se lo cede al hermano que le sigue.
Se que ese libro no va a aumentar su cultura, pero reconozco que es útil en esta etapa de su vida, además puedo decir que mis hijos ya están leyendo y que pasan menos tiempo frente al televisor, ahora emplean su tiempo discutiendo o que han aprendido con su lectura.
No he ganado, pero ellos solos han dado el primer paso.

2 comentarios:

Un estertor dijo...

Ha ganado la maldita tele, que se sacó de la manga ese libro y tus hijos han caído en la trampa. Veremos qué tal funciona, si continúan leyendo, si no, o si únicamente van a leer libros promovidos por ese cacharro con pantallita, pero sin teclado.

Bueno, un saludo.

Eduardo Martos Gómez dijo...

Al parecer, los jóvenes somos menos adictos a la tele que los mayores. Supongo que nos tira más Internet :).

Saludos.