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Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

martes, 8 de julio de 2008

¡¡¡S.O.S. Me siento solo!!!

No es lo mismo "estar solo" que "sentirse solo". La primera de las expresiones alude al simple hecho de encontrarse en un determinado lugar y momento sin compañía física que no sea la de uno mismo. Sin embargo, esta situación no impedirá por sí misma, que la persona se sienta bien, disfrutando de su soledad.

En cambio, la segunda expresión se refiere a un sentimiento íntimo del individuo, una sensación muy desagradable que lo "acompañará" adonde él vaya y que no tiene mucho que ver con el hecho de que éste se encuentre solo en su habitación o en medio de una fiesta, rodeado de gente.

A continuación, UN GRITO EN EL SILENCIO, de M. Ángeles Vallet Luque de Mora, nos ofrece una explicación detallada del origen y crecimiento de esta sensación de soledad y abandono que ciertos individuos sienten a veces, brindándonos los pormenores detallados de la forma en que éste de pronto se ve envuelto en una telaraña de retroalimentación del fenómeno que le impide terminar con su calvario; antes bien lo acrecienta. Finalmente, pone a disposición del lector las herramientas de comportamiento adecuado para lograr salir de aquella prisión autoimpuesta.

R. S.


UN GRITO EN EL SILENCIO

Por: M. Ángeles Vallet Luque de Mora

El aislamiento, la soledad, el abandono, el rechazo familiar, social y
religioso, el abuso físico, emocional y espiritual, el menosprecio, el
clasicismo, el racismo, etc., han hecho que miles de personas lancen
un grito desde lo profundo de su ser, un grito clamando por ayuda, que
lamentablemente en muchos casos ha quedado sepultado en el silencio
por la indiferencia, la ignorancia, la falta de empatía y amor.


Si alguna vez has gritado en soledad, hoy puedas empezar un camino
hacia la sanidad, haciendo que tu grito se escuche, rompiendo el
círculo de la soledad. Igualmente tú puedes abrir tus ojos y oídos,
extendiendo tus manos, a todos aquellos que gritan en silencio


¿Por qué no escuchamos el grito ajeno? ¡Qué nos impide escucharlo?.


Un psiquiatra clínico, explica lo que le han compartido algunos
pacientes, del porqué les resulta difícil oír el grito ajeno:


- " Si yo encontrara a mi vecino en problemas -matrimoniales, con
los hijos, o cualquier otro- no sabría qué hacer. El miedo al
fracaso a no saber encarar el problema, o dicho de otra manera, el
miedo a que al envolverse en ayudar a alguien, esta persona se de
cuenta que yo también tengo mis debilidades, mis faltas y problemas.
El miedo a estar tan cerca de la persona, que uno pueda sentir el
dolor ajeno, nos asusta, nos paraliza. Necesitamos más humildad para
poder decir: " Tú eres como yo, tú necesitas ayuda en esa área, y yo
en esta otra.


¿Qué te puede impedir a ti que gritas en el silencio, dejar que se
escuche tu voz, y recibir ayuda?


Recientes investigaciones han llegado a la conclusión de que la
soledad es una de las principales causas de infelicidad y aunque no
constituye un trastorno en sí misma, va normalmente asociada a
sentimientos de descontento, frustración y ansiedad que con cierta
frecuencia desembocan en depresión. Es como un muro protector donde
nos refugiamos en algunos casos, para no recibir más dolor,
humillación y rechazo.


Existen algunas condiciones de vida que pueden propiciar el
sentimiento de soledad: los cambios de domicilio que implican el corte
de lazos familiares y de amigos, el tipo de relaciones que se
establecen en la gran ciudad (formales, frías y poco íntimas), las
escasas relaciones con la familia, el incremento de separaciones y
divorcios, el incremento de valores individualistas, la búsqueda del
éxito personal y la competitividad acentuada, el rechazo familiar, la
desintegración familiar, problemas emocionales, y un largo etcétera,
conllevan a un aumento de la soledad en nuestro entorno.


Cuando la soledad arraiga en nuestra personalidad puede convertirse en
una cárcel psicológica que conlleva a un proceso que puede resumirse
en cuatro etapas que forman una cadena cuyo final implica el inicio
del círculo de la soledad.


- Creencias negativas hacia sí mismo:

A causa de sus fracasos pasados las personas solitarias se ven
negativamente a sí mismas y están convencidas de que fracasarán al
tratar con los demás. Tienen poca autoestima, se rebajan a sí mismos,
se sienten incapaces de relacionarse. Creen que su timidez es
invencible y no pueden luchar contra ella. Así el solitario se deja
arrastrar por pensamientos negativos de sí mismo y de los demás. Esto
tiende a funcionar por profecías auto-cumplidoras. Quien cree que va
a fracasar acaba fracasando por su falta de confianza.


- Conducta con poca habilidad social:

El solitario tiene poca habilidad social, le resulta difícil desplegar
actividades sociales, participar en grupos, no sabe ser agradable,
demostrar que disfruta de la compañía de los otros, y tratarlos
cordialmente. Suele comportarse de forma menos agradable cuando está
en público, se siente inseguro de sí mismo, ansioso, generalmente es
poco inclinado a revelar su intimidad y cuando la descubren se
comporta de forma inapropiada, demasiado íntimo con los de su mismo
sexo y superficial con el sexo opuesto tendiendo a refugiarse en la
ironía al tratar con los demás.


- Rechazo de los otros:

La mala imagen del solitario, la forma de tratar a los demás no son
una buena tarjeta de presentación. Con su forma de actuar ahuyenta a
los que podrían haber llegado a ser amigos suyos y contribuye a que
los demás no le miren bien.


- Retirada a la soledad:

Sólo el repliegue en su concha permite un mínimo de seguridad a la
persona que se siente rechazada por los demás. La soledad tiende a
consolidarse con el tiempo. Estas personas están convencidas de que
su situación no va a cambiar. La depresión e infelicidad que
acompañan al aislamiento refuerzan las creencias negativas hacia sí
mismo y reinician el proceso circular en una situación que se
realimenta a sí misma.


Es importante darse cuenta del proceso para poder iniciar el cambio e
iniciar el proceso hacia la aceptación de uno mismo, de los demás y
conseguir la felicidad. El primer paso para salir de este círculo, es
aceptar confiar en alguien. Esto no es fácil. Algunas personas son
deshonestas, pero no todas. Algunas personas mienten, pero no todas.
Otras abandonan, pero no todas. No generalices, no todos somos
iguales. Por regla general las personas que hemos sufrido, percibimos
más fácilmente quien escucha sin prisas y con interés, y quien
extiende una mano amiga de corazón. Date una nueva oportunidad


El segundo paso es recuperar tu autoestima. ¿Qué es autoestima? Es
el valor que me doy a mí mismo, la auto valía que tengo de mi persona
en su totalidad, sea ésta alta, media o baja. La manera en que nos
tratan los demás es un reflejo de cómo nos vemos y nos tratamos a
nosotros mismos. Investigaciones han demostrado que no existe
relación entre la inteligencia o las características físicas y el
éxito en la vida; todo tiene que ver con la actitud.


"Sólo podemos respetar a los demás cuando uno se respeta a sí mismo.
Sólo podemos dar, cuando nos damos a nosotros mismos. Sólo podemos
amar, cuando nos amamos a nosotros mismos".

Fuente:

formarse.com.ar

Rudy Spillman

http://libroabiertorudyspillman.blogspot.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

bUENO: Diego me dice que soy aduladora :) :)
Pero la verdad, (más allá de que un poquito lo soy cuando algo me gusta), je, je..... No puedo dejar pasar determinados acontecimientos.
A veces uno lee algo y pareciera que se lo escriben a uno. Me creo el ombligo del mundo tal vez?...o simplemente es un feedback hacia quien dice o hace algo que me favorece a nivel personal.
Como dices tu, la peor soledad es de quien se siente solo aunque rodeado de gente. Es una necesidad de hacer un duelo, de tomar distancia, de meditar. Pero tb hay que estar atentos a los síntomas que describes para que esa soledad no se enquiste convirtiéndose poco a poco en una patología.
Estoy leyendo un libro que seguro conoces. Lo especial del libro ha sido que él me ha enciontrado a mí. ;)
Se llama "terapia con los chakras" de Deere Diemer. Me está ayudando con el repliegue que he hecho a modo de coraza. Es una guía de autodiagnóstico y curación de los centros energéticos.
Un saludo Rudy y como siempre: leerte es un placer.
Flor

Florencia Moragas dijo...

Rudy: He posteado este escrito en unode mis blogs. No te he pedido autorización......No te enfades! :)

Rudy Spillman dijo...

Flor, jamás podría enfadarme contigo. Eres libre de hacer lo que quieras.
(Bueno... esto último no lo tomes al pie de la letra).
Te envío un afectuoso abrazo y espero continuar sabiendo de ti por estos pagos.
Rudy