Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

jueves, 28 de enero de 2010

Cuando viva, pensaré

A veces pienso que ya no me queda nada por ver, escuchar o decir. Que he tocado el cielo y acariciado las recónditas células de la Madre Tierra. He saboreado del Gran Cosmos Universal. Me he bebido todas sus estrellas. He olido el vapor de las etéreas nubes. He hecho todo menos quedarme quieto. Ahora me quedo solo con mis pensamientos y advierto que vi, escuché y dije todo lo que debía ver, escuchar y decir. Que toqué y olí sin restricciones. Que de aquí en más veré lo que ya vi, escucharé lo que escuché y diré todo lo que ya dije. Tocaré y oleré, tocaré y oleré... y ya nada nuevo a mis sentidos habrá para ofrecer. Luego empezaré a vivir. Me quedaré solo con mis pensamientos que ya no pensarán lo que pensé. Sólo pensarán lo que pensaré. Es entonces que el misterio de lo desconocido dará vida a mi existencia. El aire de mi respirar ya no será el mismo. Cambiará en cada suspiro, renovada su oxigenada fórmula, arrojará desperdicios. Y ya nada será igual.

Los molinos de las diferentes dimensiones intercalarán sus vientos y en una eterna danza de sabiduría que nos reúna a todos, intensificarán tormentas para mostrar su euforia y nos traerán la brisa que durante tanto tiempo hemos estado buscando. Estado en que nos quedaremos todos. Sólo disfrutando.


Rudy Spillman

LIBRO ABIERTO

jueves, 21 de enero de 2010

Opera erótica

Opera erótica

Hazme cantar la opera mas erótica
con tu micrófono de erecto pasional.
Une tus gemidos a nuestra sinfónica
muerde mi cuello, y hazme temblar.

Tu ancho pecho voy ahora a devorar
éxtasis de deseo que brota de tu piel,
Lo bebo, mío te siento ya sin pensar
Tuyo me sientes al atardecer.

Tu cuerpo mi legua va a recorrer,
maratón lujurioso a paso lento;
mi lengua ha mojado ya tu miembro
que tus ojos parecen enloquecer.

Te volteo y me recuesto en tu espalda
mis labios te susurran; ¡lo quieres tener!
Te beso el cuello, conquisto tus nalgas
entro en ti, y te siento estremecer.

Fuerte agarras la almohada al anochecer.
Te volteo y mirada con mirada a la luz de la luna,
explotan dos represas de blanco placer
y dos hombres se han amado con locura.

By: El Jimagua

Publicado por: Francisco J. Cartagena Méndez, El Jimagua, Derechos Reservados, http://jimagua.blogspot.com / eljimagua@live.com

Tuvo que temblar (Sobre Haiti)

Nación sometida al olvido y a la miseria, isla de libertad, isla de tropico pesar, y esperanza caribeña; palmares de hambruna, sufrimiento. Temblo el recuerdo, !Existe Haiti! Temblo la tierra, tuvo que temblar para que el mundo entero de ello cuenta se diera. Y en desasociego, entre comunes fosas, muestras; desesperacion, muerte, más hambre, más miseria. Que no se quede solo en noticiosas reseñas, y sea la solidaridad temblando en nuestra isla hermana caribeña. Haiti, sinónimo de enseñanza al planeta tierra.

Muy lamentable lo sucedido en Haiti, esperemos que la ayuda llegue como tiene que llegar, lejos de aprovechamientos económicos y posibles acercamientos militares.

Tuvo que temblar para que tod@s nos dieramos cuenta de la gran tierra que es Haiti, tierra de libertad, dignidad nacionalista y orgullo patrio, valentia por demás, de nuestros hermanos haitianos aprendamos.

Con respeto y con un pésame fehaciente y conspicuo,

Francisco J. Cartagena Mendez

El Jimagua

eljimagua@live.com

domingo, 17 de enero de 2010

Por la senda de los adentros

Hay angustias que queremos apagar amagando lo perdido, huyendo, creyendo que todo es rocío. Velamos los ojos, acallamos el alma, caminamos en círculo. Todo es vacío allí, donde todo es distancia. Y en el camino desgarramos la tierra, arañamos los limos, respiramos los cienos, navegamos infiernos.

Laberinto incierto vadeado a golpes, bajo lluvia de nadas, por veredas sin dónde, abriendo puertas metálicas, repintadas, frías, con apariencia de alma.

Somos miradas de llanto, sonrisas de cuándo. Humedales. También hay margaritas, sí, pero la rosa, aun con espinas, resplandece tanto…

Círculo de incertezas ciertas. Tristeza para los siempre. Verbo de sin palabras. Negaciones inconsistentes de aquello que miramos tanto, en las níveas profundidades, alejados de lo prosaico.

El rocío refulge sólo en las claridades de los amaneceres vestidos de largo, fuera de los caminos y de los charcos, en los arriba.

Qué lentos son los cantares por los que lloramos, en los espacios irredentos, en los huecos de dentro, en los que ansiamos tanto.

http://diegojlara.blogspot.com

http://mirandofueradesdedentro.blogspot.com

Haití: apocalipsis y paraíso

Ha empezado el verdadero infierno para los haitianos. El seísmo fue terrible. El comienzo de lo que vendría después. Muchas, muchísimas vidas se llevó en el mismo momento en que la Tierra, no por capricho, decidió sacudirse. Otras muchas se fueron apagando lentamente en medio de los más horrorosos sufrimientos. Sepultados antes de tiempo. Algunas continúan aún apagándose ante la imposibilidad de la recuperación. Y una gran cantidad de seres humanos han salvado sus vidas en medio del caos. Pocos lo han hecho de milagro. Pero todos, sanos, enfermos, heridos, desnutridos y mutilados, esperan ahora el resultado de un desgarrador ¡S.O.S.! La ayuda internacional. La respuesta ha sido masiva. Cerca de cuarenta países han respondido. Se están movilizando frente a una situación a la que sus diferentes componentes la convierten en una de las más desgarradoras de la historia y la más grande de Haití. El aeropuerto de Puerto Príncipe se encuentra abarrotado de aviones de todos los países que han acudido al llamado de solidaridad. Se apilan los cientos de millones de euros y dólares enviados por algunas potencias. Se forman hospitales improvisados. Miles y miles de soldados continúan llegando. Pero la ayuda no llega. Al menos no a todos los más necesitados. Las vías de acceso se encuentran interrumpidas por escombros y cadáveres. Además, ya nada parece ser suficiente.
Pareciera que frente a los acontecimientos de fuerza mayor producidos por la naturaleza no hay nada que hacer. En gran parte esto es verdad. Pero si la misma se ensaña con un país que de manera sistemática ha sido relegado y abandonado por la sociedad, a su propio y triste destino, ocurre como con la ingestión de algunos fármacos. Su efecto conjunto se potencia. Entonces, si queremos, podemos encontrar que nuestra responsabilidad en este hecho fortuito no está del todo a salvo.

He tenido una pesadilla. En medio del cotidiano horror por la falta de alimentos, la cocción alimentaria con barro para engañar los estómagos, la ingestión de aguas no potables para saciar la sed, las enfermedades llevándose a la mayor parte de los niños antes de cumplido su primer año de vida, una ancianidad que no supera los cincuenta años de vida, el suplicio y la desmedida tortura vivida a diario por un pueblo que no ha hecho nada para merecerlo, aparece un niño de entre ellos, llorando, pero también sonriendo. De pronto descubre en sí mismo los poderes que poseemos todos. Los de la mente. Y ante la clara visión de que el cinismo y la hipocresía del mundo impedirán que todo su pueblo reciba una respuesta definitiva al S.O.S., cuyos ecos hace tantos años ya, quedan sonando en la nada, decide salvar a los suyos con la ayuda de la madre naturaleza. Pero lo logra apenas con unas decenas de miles. Los demás deberán continuar sufriendo. Me siento muy triste... muy triste.

lunes, 11 de enero de 2010

Galopes

Y ahora oigo el galope de un caballo que hunde sus cascos en una tierra que no germina. Infierno y paraíso en un mismo lapso, presentido, vivido y bebido. El tiempo de una guerra sin cuartel que no concluye. Flores en los cañones. Flores cautivas. Y en las manos aún queda el perfume de las que di un día, probablemente ya marchitas, sin pétalos; flores esclavas de aquel momento en que todo era y que ahora es nada. Y aun así me mezo en la melancólica esperanza, tal vez, de un día ser el guardián de los sueños, en un baile de coloreados pétalos, al que estamos invitados, fuera de esta mascarada sin savia que ocupa todo, que no termina.
No quiero más galopes que taladran el alma, ni guerras impías. Quiero dejar de ir a la deriva y vararme en desolados puertos, sin salida, sin vida. Sólo quiero descansar y ser, de una vez, por siempre, ser.
http//mirandofueradesdedentro.blogspot.com

martes, 5 de enero de 2010

Juramentos

(Relato corto en el que la falta de delito no queda demostrada)


Buenos Aires, septiembre 8, 2008


Marido: -¿Me podés jurar que no estás teniendo una relación con mi mujer?-
Hermano de Marido: -No... no puedo-
Marido: -Pero... ¡Hijo de mil p...!-

Buenos Aires, octubre 6, 2008

Empleado del Tribunal en lo Criminal (juicio oral y público): -¿Jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?-
Marido: -Sí, juro-
Fiscal: -¿Sabía usted que su difunto hermano y su difunta esposa mantenían relaciones?-
Marido: -No, no lo supe hasta último momento-
Fiscal: -¿Y qué significa "último momento"?-
Marido: -Una semana antes del incendio desatado en la casa de mi hermano recibí una llamada telefónica. Una voz me dijo: "Tu hermano se revuelca en la cama con tu mujer". Y colgó-
Fiscal: -Y entonces usted no tuvo mejor idea que prenderle fuego a la casa de su hermano, estando ellos dentro y en pleno idilio-
Marido: -¡Nooooooo!... No, yo no los maté-
Fiscal: -¿Entonces...? Cuéntenos exactamente qué pasó-
Marido: -Luego de recibir la llamada me deprimí pero mi corazón no quería creer lo que mis oídos habían escuchado. Entonces fui a ver a mi hermano a su casa y le pregunté-
Fiscal: -Y él... ¿qué le respondió?-
Marido (llorando): -Confesó los hechos. Le dije que era un tremendo hijo de p... y no sé cuántos insultos más. Le escupí a la cara... y me fui. La angustia y el dolor me estaban matando. Llegué a casa, coloqué la traba a la puerta, dejé la "trabex" puesta para que mi mujer no pudiera abrir... no la quería ver más-
Fiscal: -¿Y cuándo fue que le prendió fuego a la casa de su hermano estando ellos dentro?-



Acapulco, diciembre 15, 2009

Esposa de Marido: -Mi amor... ¿me podés jurar que los dos cadáveres ya lo eran cuando los incineraste?-
Hermano de Marido: -¡Por supuesto! Te lo juro, querida. Ya te dije que mi amigo, que trabajaba en la Morgue de la Facultad de Medicina, me proporcionó dos cadáveres no identificados y sin reclamo alguno sobre ellos. Un hombre y una mujer. ¡Anónimos!... ¡No soy un asesino, mi vida! Lo único que hice yo es hacerlos cremar antes de provocar el incendio en la casa. Así me aseguré de que se mantuvieran "no identificados". Estamos muertos, te lo juro, mi amor. ¿Qué... no me creés? ¡Mirá... mirá nuestros nuevos pasaportes! ¿No ves que somos otras personas, mi vida? Ahora jurame vos que vas a olvidar todo esto ya y vamos a poder empezar una nueva vida, querida-

Rudy Spillman
LIBRO ABIERTO