Escritores Club forma parte del portal de literatura Escritores Libres y pretende convertirse en una propuesta cultural innovadora, capaz de ofrecer al lector la oportunidad única de conocer sus autores favoritos y dialogar con ellos directamente, sin intermediarios. Hemos reunido los mejores escritores independientes del panorama literario actual, dispuestos a ofrecernos su talento y sus valoraciones, no sólo sobre sus obras, sino sobre la literatura en general y el mundo que la rodea.

Esperamos que encontréis aquí respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento de esparcimiento, acompañados de la mejor literatura.

viernes, 28 de agosto de 2009

Plateadas cartas (1ª parte)


Sé desconociéndome fuera de la hojalatería rojiza componiendo. Al verme, y verte cuando veo, conozco solamente cobrizos espejales donde otro color no ha existido, ni sucederá; salvo, y dentro, de amplias cláusulas ilusas que como hombre lata reconozco tener.
Ni tus miradas reflejándome, esos ojos ovales donde cabe parte de mí, pueden reduplicarme en otra dimensión; más allá del austerismo del rojo fiebre. Son espacios cuando al sentir los labios de tu piel estruenden chillidos metálicos, aunque te sepa mujer de blandura serena. Pero, es que no se debe a nuestra naturaleza corporal, a nuestro cubrimiento ni a nuestro organismo mecánico: este mundo es de cobre. Hay un solo tono, una sola tintura –con nimias variedades- derramada desde el inicio del mismo principio génesis. No hay más que laterío borravino cuando las noches emergen desde días durante la tempestad de soles dibujados sobre nubes de lluvia con aguaceros elevándose hacia una búsqueda de univocidad. Porque ufanan surgir uno por uno sobre una tierra donde hayan variedades de siluetas predispuestas para dejarse influir; pero uno detrás de otro, siendo la luna seguida por el sol.
Noto haber sido inspirado a través de esa búsqueda cuando utopizo la existencia de más colores –si es que así se llamen, y si los hubieren-. Y advierto que tal vez haya sido una interpretación mía ésta presuposición de una deseada marcha en los agentes regidores del mundo rojizo.
Pero al besarte, sentirte nuevamente, olvido ese estallido chirriante y hallo –en la vacuidad de tus ojos-, láminas cayendo hasta descomponer y recomponerte entre huracanes de vientos con brisas mediante aires.
Pero viéndome reflejado una vez más, contemplándome lata roja o rojo crispado alfombrando partes de tu vista, aquellas ideas vuelven –e insistiendo- resumen toda ilusión en espacios donde podría verte en cada una de las figuras y fondos con los caracteres y siluetas: saberte.

…continuará.


No hay comentarios: